Las valerosas familias campesinas han sido pilar fundamental durante esta pandemia para que, en gran parte, el departamento de Boyacá haya contribuido a garantizar la seguridad alimentaria de los habitantes de las ciudades en las distintas regiones del país con una gran oferta de sanos, nutritivos y variados productos tales como: papa, frutas, legumbres, hortalizas, tubérculos, trigo, cebada, maíz, caña panelera, plátano y café entre otros. Boyacá es, en el contexto nacional, uno de los departamentos agrícolas por excelencia y la incansable persistencia de las gentes que habitan nuestros campos es claro ejemplo de laboriosidad sin medida. Para ellos nos hay cuarentena, nos hay días festivos, no hay tregua, ellos trabajan todos los días de sol a sol y merecen profundo respeto como prueba de agradecimiento a su importante labor... sin ellos no habría comida en nuestras mesas, no habría esperanza ni futuro.
LABRIEGOS
(Lizaraejo)*
(Lizaraejo)*
Con su ruana, sombrero y azadón
el campesino inicia la jornada
con inmensa alegría e ilusión.
No le tiene temor a la tormenta
pues el barbecho su cariño espera
y el fruto de la tierra lo alimenta.
Las ovejas, las vacas, las gallinas
y las aves que vuelan en bandada
le brindan alegrías vespertinas.
El arroyo, las ranas y los grillos
le cantan serenata mañanera
al coro sinigual de gorrioncillos.
El campesino inicia la jornada
pues el barbecho su cariño espera,
y las aves que vuelan en bandada
le cantan serenata mañanera.
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Rafael Humberto Lizarazo G.
Imagen: Campesino boyacense
La naturaleza los acompaña en su trabajo. Precioso.
ResponderEliminarY merecido respeto a los trabajadores que durante estos momentos nos sostienen a todos.
Abrazos.
Un bonito poema al agricultor que con su trabajo tanto beneficio nos aportan a todos y encima están muy mal retribuidos.Bien se merecen este homenaje que les das.Saludos
ResponderEliminarSos un pionero de los versos, Rafael, ya no caben dudas, con creatividad e inspiración lográs novedades poéticas! Bien por el homenaje a los trabajadores de la tierra, mi hija viajo alguna vez por trabajo a Colombia y trajo un exquisito café, un abrazo!
ResponderEliminarAunque parezca un contrasentido, para ellos, el virus y la pandemia, están detrás del sudor de su frente.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me hiciste recordar los versos de Rimbaud: "Las manos que manejan el arado valen tanto como las que blanden la pluma..." La valoración que hacía el poeta francés se hermanan con el merecido homenaje y reconocimiento que vos hacés, Rafael.
ResponderEliminarAbrazo, Poeta!!
Merecen nuestro aplauso y el esfuerzo para recolectar sin el personal necesario, tu les rindes homenaje y yo me sumo. Un abrazo
ResponderEliminarPrecioso...
ResponderEliminarBesos al alma.
Muy buen homenaje Rafael, esos trabajadores
ResponderEliminarse merecen todo, buenísimo mi amigo, te aplaudo.
Besitos dulces
Siby
Y bajo ese ámbito bucólico el esfuerzo extremo por sacar el mejor provecho posible a los jugos de la tierra. Enhorabuena, Rafael, por este cántico al campesinado.
ResponderEliminarUn abrazo.
Precioso poema homenaje a su esfuerzo, gracias a ellos estos días no a faltado alimento. Saludos amigo.
ResponderEliminarGran gente los campesinos que merecen todos los elogios habidos y por haber. Son de otra pasta, nobles, trabajadores, fuertes… amantes de sus tierras y de sus gentes. Siempre, es un gran honor estrechar la mano de uno de ellos castigada por el duro trabajo.
ResponderEliminarPrecioso homenaje a esta honesta gente a la que habría que homenajear de vez en cuando y no a tanto político vividor.
Un gran abrazo.
Rafael, acerca de lo que me dijiste de que no aparece mi blog, Ernesto me ayudó a solucionarlo, veremos si da resultado. Cunado recibas en tu correo mi comentario, hacé clic en el nombre de mi blog, desde ahí podrás entrar, gracias y disculpas por el entuerto, no sé el origen, un abrazo!
ResponderEliminarBueno, Cristina, esperemos que funcione. Luego te cuento.
EliminarUn abrazo.
Muy merecido tu bello homenaje a esas personas. Sin ellos, no podríamos vivir. Dios los bendiga... Y a ti.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Me encantan estos poemas de nuestra gente del campo, me crié sembrando por eso amo esta estilo de poesía...
ResponderEliminarGracias por ese reconocimiento.
estés bien!
Un homenaje muy bonito que bien se lo merecen estas personas que no hay limites de horas y que lo dan todo desde el alba.
ResponderEliminarUn abrazo
No le tiene temor a la pandemia
ResponderEliminarpues el barbecho su cariño espera
y la semilla al germinar lo premia.
Hermosa versos, que premia la labor de quienes nos dan de comer. Un abrazo. Carlos
Un canto al trabajo y al amor, ya que estos hombres y mujeres aman la tierra y lo que ella brinda. Hermosos y sentidos versos. Abrazo grandote
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