lunes, febrero 24, 2020

EN LA CIUDAD DEL SOL





Había preparado una conversación dirigida a un público de personas mayores, pero cuando entré en la Biblioteca Pública de la Casa de la Cultura en Sogamoso, pude observar entre los asistentes a una gran cantidad de niños que ocupaban las primeras filas de la silletería predispuesta. Ante la sorpresa, decidí darle la vuelta al asunto e improvisar una exposición orientada a ese maravilloso público de infantes y adolescentes. Les conté de cómo la poesía popular bien sea cantada o recitada puede ser utilizada para transmitir tradiciones, relatar historias o despertar conciencias ya que la métrica y la rima permiten una fácil memorización. Entreverados, también expuse algunos poemas con estructuras clásicas y neoclásicas para que los adultos conocieran algo de mi obra. Fue una muy grata y enriquecedora experiencia... agradezco a los asistentes y al escritor Reynaldo Caballero por la invitación.

"El habla canora cantada y rimada le sirve de apoyo a la memoria".


TERTULIANDO

Cómo les parece que allá en Sogamoso
hubo una tertulia lo más de bonita,
cantaron los niños con tono garboso
y hasta los adultos sobaron la pita.

Pasamos un tiempo grato y jubiloso
al son de las notas de mi guitarrita,
inmemorial pueblo jovial y afectuoso
donde la cultura radiante palpita.

Leímos poemas, cantamos canciones
y, hablamos un poco de las tradiciones,
acervo impoluto de un sabio legado.

Dios quiera podamos conocer remotas
historias de antaño lejanas e ignotas,
tesoro invaluable del tiempo pasado.

Nada se ha olvidado,
simplemente mora con toda su gloria:
en los anaqueles de nuestra memoria.






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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imágenes: Tertulia en Sogamoso
(Reynaldo Caballero)


lunes, febrero 17, 2020

POR LAS RUTAS BOYACENSES





Se realizó con rotundo éxito la tercera versión de la carrera ciclística "Tour Colombia uci 2.1" en tierras boyacenses con la participación de las más importantes figuras a nivel mundial en este bonito deporte. Fueron seis maravillosos días durante los cuales las incontables bellezas naturales y la variada riqueza cultural de nuestro departamento se mostraron ante los ojos del mundo a través de las pantallas de la televisión internacional. De las tantas estampas que los fotógrafos capturaron durante el recorrido de la carrera hubo una que se ganó toda mi admiración: fue la de una señora campesina parada al borde de la vía con sus vasijas al pie contemplando la caravana y esperando el paso del carro lechero. La bonita imagen me dio motivos para entender que, a pesar de la inevitable invasión tecnológica, aún queda mucho de nuestro acervo cultural luchando por sobrevivir entre la maraña modernista.


SABORES

Boyacá sabe a ciclismo
y a pedaleadas de gloria,
sabe a cultura, a civismo
y a legados de la historia.

A deliciosas cuajadas
endulzadas con mela'o,
a chicha y habas tostadas
y a mute de maíz pela'o.

Boyacá sabe al cedazo
donde ciernen la cebada,
sabe a cuchuco, a espinazo
y a papita trasquilada.

A dulce mazamorrita
con almojábana y queso,
a changua con arepita
y a pepitas de cerezo.

Boyacá sabe a sustancia
del huesito gustador,
sabe a mantequilla rancia
y a limoneros en flor.

A sancocho de gallina
con criadillas de cordero, 
a melcocha, a gelatina
y a cafecito cerrero. 

Boyacá sabe a carranga
y a enpedra'os con tocino,
sabe a cubios, a pelanga
y a suda'o campesino.

A empanaditas de peto 
con chocolate y tamal,
y al bien guardado secreto
de sazón tradicional.

Boyacá sabe a deporte
y a cultura... en general,
es linda de sur a norte
y es orgullo nacional.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: El Tour Colombia
(tour colombiauci.com)

viernes, febrero 14, 2020

PARA LA MÁS BONITA





En mi adolescencia, y que no lo sepa nadie, me gustaba hacer poemas de amor por encargo de mis compañeros del colegio que deseaban galantear a las damitas causantes de sus desvelos, no sin antes advertirles que los pasaran a limpio con su propia letra para evitar ser descubiertos. Cierta vez, estando en la clase matemáticas, el señor profesor me pilló ensimismado tratando de cumplir uno de aquellos compromisos: me arrebató la hoja, leyó el poema en voz alta y me puso en evidencia ante todo en el salón, pero... sorpresivamente, pidió un cerrado aplauso y no aplicó ningún castigo. Desde aquel día, me hice muy popular entre las niñas y conseguí varias novias para envidia mis compinches.


JUVENIL ENCANTO
(Jotabés dodecasílabos con estrambote)

I
Tienes dulce niña los más tiernos ojos,
la cara más linda, los labios más rojos.

Quisiera brindarte sabrosa paleta,
algodón de azúcar, cholado y crispeta;
pero no poseo ni media peseta
para darte gusto, mi niña coqueta.

Cuando tú sonríes me siento morir,
no logro expresarte mi ardiente sentir.

Se nublan los lentes de mis anteojos,
tropiezo, me caigo de la bicicleta
y... todo el colegio se pone a reír.

II
Un par de esmeraldas adorna tu cara,
cual fueran luceros en la noche clara.

Igual a tus ojos nada hay en el mundo,
no puedo apartarlos de mí ni un segundo;
si no los contemplo parece que me hundo
bajo las tormentas de dolor profundo.

Te escribí un poema para dedicarte,
en vez del presente que anhelaba darte.

Sólo tu mirada de cielo me ampara,
cuando por las noches soy un vagabundo
y... brillan tus ojos por cualquiera parte.

Primorosa obra de arte,
eres ¡oh, mi niña!, la de ojitos tiernos:
la de corazones entre mis cuadernos.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Niña boyacense
(periodicoeldiario.com)


martes, febrero 11, 2020

LABRIEGOS SOMOS...





Somos labriegos, sembradores caminando por la vida. Vamos dejando nuestras huellas por doquiera que pasamos cual si fueran la simiente de nuestros anhelos, simiente que al germinar será el resultado final de nuestros actos y el recuerdo latente de nuestra efímera permanencia en este universo infinito. La vida, para bien o para mal, es de pequeñas decisiones momentáneas y no hay manera de regresar en el tiempo, pues lo hecho, hecho está y el caminar prosigue sin que podamos cambiar el destino, pero sí podemos procurar que nuestras semilla caiga en tierra fértil... sin esperar nada a cambio.

Siembra vientos e iza las velas, cría cuervos y échate a dormir.


SÍNTESIS

Vamos sembrando caminos
al golpe de nuestro andar,
entre amapolas o espinos 
con simientes del soñar.

Sin importar que terminen
en el gozo o el tormento,
tal vez algunas germinen  
y otras fallen el intento.

Vamos sembrando caminos
por doquiera que pisamos,
románticos peregrinos 
en cada paso que damos.

Sin importar que terminen
los amores en querellas,
y al final se difuminen
de los andares las huellas.

Vamos sembrando caminos
y recogiendo cosechas,
disfrutando dulces vinos
aunque de cepas maltrechas.

Sin importar que terminen
los inocentes juzgados,
y demonios dictaminen
el perdón de los pecados.

Vamos sembrando caminos
en la tierra ya sembrada,
al colmo de los destinos
somos todo y somos nada.

Agua dulce, agua salada,
sueños reales o anodinos:
tierra fértil o arrasada
bajo cielos purpurinos.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Sembradores
(elcampesino.co)

miércoles, febrero 05, 2020

POR UN CAMINITO





Supongo que este sentimiento debe ser el mismo que los sabios y entendidos llaman melancolía, pues simple y llanamente, de un momento a otro, me ha entrado una extraña nostalgia por el campo, una sensación de pérdida y de tristeza tan grande que quisiera volver a caminar por aquellos hermosos y entrañables senderos de la infancia escuchando el canto del arroyuelo y el trinar de los pajarillos mientras iba hacia la casa de los abuelos o rumbo a la escuela de Elvirita... caminitos adornados con hermosos paisajes matizados de bella poesía, de poesía maravillosa, no para leer sino para contemplar. Tal vez, por eso sea que escribo de la manera como lo hago, con el alma plena de recuerdos y el corazón vertido en cada uno de mis versos para plasmar idílicos momentos que nunca olvidaré.


ENSOÑACIÓN
(Jotabé con estrambote)

El agua del arroyo se pasea
por entre el matorral y silabea

cual fuera melodía de organillo
o voz de un montañero pastorcillo;
le cantan los turpiales estribillo
y bala sin cesar un corderillo. 

Se suman al concierto: la perdiz,
la torcaza, la rana y la lombriz.

Hay música sin par doquiera sea,
camino junto al can y al borriquillo 
y... el sendero paréceme un tapiz.

Con mágico barniz,
tengo un pincel para pintar amores
y recuerdos de todos los colores.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Paisaje tropical
(De la Internet)


sábado, febrero 01, 2020

GASTRONOMÍA POPULAR





Es una mujer coloradita y de agradable sonrisa, viste gorra blanca y un delantal del mismo color con grandes bolsillos para guardar los billetes y las monedas. Luce muy elegante bajo su toldo ofreciendo amablemente variadas delicias culinarias en la calle principal de algún pueblo, ciudad o corregimiento. Ella, como muchas otras, va a dondequiera que haya fiestas o eventos populares, lleva todo su menaje e ingredientes en un pequeño camioncito modelo "sesenticinco" para instalarse durante tres o cuatro días a cocinar y vender los productos de la tradicional fritanga. El año pasado, me la encontré aquí en Tunja durante las "Fiestas de la Virgen del Milagro" y, tan amable como siempre, me ofreció un buen pedazo de gallina campesina con papas criollas, longaniza y un sorbo'e chicha para pasar.


ROSALBINA

En su toldo de comidas
da gusto verla sonriendo,
con mirada picarona
sus bocados ofreciendo.

La longaniza, el chorizo,
la morcilla y la gallina
con papa criolla caliente 
vende doña Rosalbina.

Ella va de pueblo en pueblo
por las fiestas patronales,
con suculentas delicias 
pa'darle a los comensales.

Cuchuco con espinazo,
mondongo, sancocho y mute
son las sopas preferidas
por el viejo y por el sute.

Que no falte, por supuesto,
en crocante chicharrón
de los que llaman "totiaos"
que alegran el corazón

También se consigue bofe,
hígado, riñón, salchicha
y como en tiempos pasados
un buen vasito de chicha.

Si en medio de la resaca
se los lleva el que los trajo,
pídanle un plato'e fritanga
y un espumoso refajo.

Nadie puede resistirse 
a tan suculentos platos,
allá donde Rosalbina
se pasan muy buenos ratos.

Yo nunca le fallo a "Rossy"
ni le miento ni la engaño,
lo que ella vende me gusta
sabiendo que me hace daño.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Palacio del colesterol
(Foto propia)


Información del Autor

Mi foto
Un soñador, simplemente. Hacedor de versos, creador de canciones e inventor de historias. Artista autodidacta por sincera vocación y amor al arte, poeta lírico tradicional e ingeniero de profesión. Paz de Río, Boyacá, Colombia. 23 de abril del año 1952.

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