martes, diciembre 29, 2020

SE ACABA EL CALENDARIO





Se va, se acaba el fatídico año dos mil veinte... se va y nos deja sumidos en la incertidumbre, pero con la viva esperanza de que tal vez año venidero sea mejor. Tendremos que adaptarnos, aceptar la realidad y reinventarnos espiritualmente apoyados en la sensibilidad, la solidaridad, el respeto mutuo y las tantas nuevas condiciones sociales que la pandemia del coronavirus nos ha impuesto. En medio de todo, como reza el adagio popular, "No hay mal que por bien no venga"; el coronavirus nos ha mostrado una nueva manera de vivir apoyados en el amor y en la unión familiar, nos ha hecho entender que lo esencial está en el alma y no en la materia, que los verdaderos regalos salen del corazón y que, en cualquier caso, el amor hará la diferencia en estos tiempos oscuros por los cuales estamos atravesando, su luz nos guiará. 


HAY UNA LUZ
(Jotabea)

Se acaba el calendario de un año diferente,
un año que ha dejado tristezas en la gente.

Dejó llanto y dolores en su mortal carrera
y sed de vida ardiente cual invisible hoguera;
la humanidad en ascuas padece y desespera
bajo angustia infinita de lapidaria espera.

Se escuchan los lamentos como distantes ecos
de súplicas ya muertas en destrozados flecos.

Mas, la esperanza brilla cuando el amor latente
por sobre las tinieblas con su fulgir impera,
y vuelven a dar flores... los árboles ya secos.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Camino de Luz
(De la Internet)

martes, diciembre 22, 2020

JUNTO AL PESEBRE...





No cabe la más mínima duda, este año harán falta las reuniones familiares y los efusivos abrazos, pero abundará el amor en contra de las azarosas circunstancias que estamos viviendo. Harán falta los amigos y los seres queridos que han partido adelante, también los que estando en este mundo no podrán venir a compartir como en otros tiempos el tradicional e infaltable jolgorio navideño. A pesar de todo, persiste la esperanza de que triunfe la vida y muy pronto podamos ver un mundo nuevo, un bello amanecer pleno de dicha. Mis mayores deseos, estimados amigos, para que el Niño Dios en esta Navidad les traiga con la Estrella del Oriente la luz de mejores días. Un abrazo inmenso para todos, gracias por tanto aprecio.  


MIS DESEOS
(Soneto)

En medio de azarosas circunstancias
hoy vengo a desearles con cariño,
que el amor ilumine sus estancias
y alegre bienestar les traiga el Niño.

Que al infinito vayan las fragancias
de los ramos que con esmero apiño,
que mi abrazo supere las distancias
y llegue hasta sus lares este guiño.

Que se cubra de luz la tierra entera
al paso de la Estrella del Oriente
y el mundo sea, como enantes era.

Que en cada corazón esté presente
el brillo de la hermosa primavera,
que florezca la vida... nuevamente. 

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Nuestro pesebre
(Foto propia)


miércoles, diciembre 16, 2020

BOCADITOS DEL MAÍZ





En tiempo de cosecha del maíz, la mazorca tierna es el ingrediente principal para preparar la "sarapa", delgada tortilla asada que es consumida en nuestros pueblos y veredas de mañana, tarde y noche como una de las tantas delicias que nos regala este grano ancestral. Su preparación empieza desde la selección de las mazorcas que deben estar tiernas, se desgranan y se muelen recogiendo el zumo para mezclarlo con leche, sal y dulce al gusto, mantequilla derretida y huevo batido para espesar la masa que se vierte con un cucharón sobre una laja bien caliente, se le esparce queso rallado, se le agrega otra capa y luego se voltea para que se ase completamente. Se degusta acompañada de café, chocolate o con un guarapito.


LA SARAPA 
(Cuartetas) 

Del terruño campesino 
la "sarapa" es tradición,
es avío pa'el camino 
y en la mesa tentación. 

Esta delgada tortilla 
hecha con tierno maíz, 
es toda una maravilla 
en campos de mi país. 

La mazorca desgranada
molida con cuidadito,
huevo y leche calentada   
se revuelven despacito.

Mantequilla derretida 
también se debe agregar, 
sal y dulce a la medida 
que no vayan a faltar. 

Sobre una laja caliente 
la mezcla se ha de verter, 
pero teniendo presente 
encima queso poner. 

Entualito esté asadita 
la degusta sumercé, 
caliente o reposadita 
y la empuja con café. 

Mi tan adorada suegra 
la señora Florecita, 
allá en su casa me alegra 
con guarapo y sarapita. 

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Una mujer boyacense
(eltoquecolombiano)


viernes, diciembre 11, 2020

LIBRO ANTOLÓGICO "AESBO"





"Desde la frescura de los verdes boyacenses, y el esplendor de sus exóticos paisajes, me llegan voces que han de esparcirse con suave fragancia sobre el ropaje etéreo de las horas. En tiempos de pandemias naturales y sociales la necesidad de escribir se convierte en obligado quehacer, mientras la especie humana trabaja con empeño para contrarrestar las maquinaciones de sus propios desaciertos y de los designios de misteriosas asignaciones siderales". (Fernando Cely Herrán, Prologuista). La Asociación de Escritores Boyacenses ofrece con orgullo a sus amables lectores, su primera Antología fruto de la pluma de veintiún autores miembros de "AESBO". Esta creación tiene como horizonte evidenciar por medio de poesía y narración la época trascendental que estamos viviendo "Bajo la Pandemia" del coronavirus.


COSECHA
(Jotabé dodecasílabo)

De tierra entrañable, verde y labrantía
en Boyacá brota... fresca poesía. 

Fruto del trabajo de los escritores
que edifican sueños esperanzadores,
en medio del caos y los sinsabores
de tiempos oscuros, amenazadores.

Del coronavirus bajo la pandemia
al amor dormido despertarlo apremia.

Tal vez anhelado que regrese un día
el mundo brillante pleno de colores,
y sonría la vida en grata bohemia.





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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Bajo la Pandemia
(Foto propia)


martes, diciembre 08, 2020

LA NOCHE DE LAS VELITAS





En Colombia la noche del siete de diciembre, víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción, se celebra desde hace más de ciento cincuenta años la tradicional "Noche de las Velitas". La tradición consiste en iluminar la entrada de las casas con velitas de colores puestas en faroles señalando el camino para que, la Inmaculada Concepción, llegue a cada uno de los hogares y colme de bendiciones a todas las familias que la reciban bajo su techo, esperando que el nuevo año traiga parabienes. En esta mágica noche también se enarbolan banderas blanquiazules con la imagen de la Virgen, se reza el Santo Rosario y se enciendes los acostumbrados alumbrados en pueblos y ciudades dando así comienzo a las festividades navideñas.


A MARÍA
(Coplas)

Víspera de Concepción,
noche de las más bonitas,
cantamos los villancicos
y encendemos las velitas.

Rezamos con devoción
a nuestra Virgen María,
para que nos dé salud 
y nos regale alegría.

Adornamos el pesebre
y el árbol de navidad,
con luces multicolores
se engalana la ciudad.

No todo se halla perdido
aún nos queda esperanza,
con la fuerza del amor
todo se logra y alcanza.

A pesar del aislamiento
impuesta por la pandemia,
la santa Madre de Dios
en esta noche nos premia.

Te ofrecemos el rosario
con devoción infinita,
y se ilumina el camino 
 con tu presencia bendita.

Por eso con la fe intacta
y dicha en el corazón,
celebramos tu llegada
Virgen de la Concepción.



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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen Noche de las velitas.
(Del álbum familiar)


domingo, diciembre 06, 2020

MIENTRAS HAYA VIDA...





"Mientras haya vida habrá esperanza", decía mi santa madre. Hoy más que nunca vienen a mi mente sus palabras, hoy cuando la muerte ronda nuestras vidas y la pandemia nos abraza con su gélido y pesado manto de incertidumbre. Hoy más que nunca debemos avivar el fuego de la fe, debemos mantener viva la esperanza y confiar en que muy pronto vendrán tiempos mejores; la vida es nuestro más preciado tesoro y debemos intentar preservarla con todo nuestro empeño. Aunque, este haya sido un año diferente, un año cargado de dolores y penas por la partida inesperada de amigos, familiares y seres queridos que se nos adelantaron en el camino hacia la eternidad: no debemos arriar la velas, pues el viaje continúa en medio de la tormenta... nada termina para siempre, aunque el árbol fenezca la semilla permanece. 


DOS MIL VEINTE
(Lizaraejo)*

El año que se va muere y nos deja
un dos mil veinte aciago e insidioso,
una angustia silente y una queja.

Un desierto infinito de pesares
cual barbecho arrasado y sin labranza,
arenas a la espera de sus mares.

El año que se va nos rompió el alma 
pero un tiempo vendrá, más venturoso,
tras una tempestad llega la calma.

Al cabo venceremos imposibles
si unidos mantenemos la esperanza,
volverán los momentos apacibles. 

Un dos mil veinte aciago e insidioso
cual barbecho arrasado y sin labranza,
pero un tiempo vendrá, más venturoso:
si unidos mantenemos la esperanza.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Parque de la Esperanza, Tunja.
(Foto propia)




Información del Autor

Mi foto
Un soñador, simplemente. Hacedor de versos, creador de canciones e inventor de historias. Artista autodidacta por sincera vocación y amor al arte, poeta lírico tradicional e ingeniero de profesión. Paz de Río, Boyacá, Colombia. 23 de abril del año 1952.

Los que vuelan conmigo

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