lunes, 9 de marzo de 2026

TERTULIA EN EL MÁS ALLÁ





De pronto, sumido en la penumbra, me vi entrando en la tienda de Luz Marina. Estaba a media luz, pero en una de las mesas, pude distinguir a varios de mis amigos; entre otros: a Estanislao Eslava, al sargento Cesar García, a Francisco Hernández, a don Eulogio Ortiz, a Carlos Balaguera y al profesor Gilberto Garzón. —Venga, ingeniero, tómese un traguito —dijeron en coro. —Gracias, muy amables, estoy en un tratamiento médico y no debo ingerir bebidas alcohólicas —respondí de manera cordial. —No se preocupe, que ya nada le puede pasar; aquí no hay tristezas —insistieron, ofreciéndome la copa—. Estime a ver, no sea regodiento. —Pues sí, paisanitos, ¿qué más podría pasarme? Al fin y al cabo, ya estamos en la otra vida, la eterna —argumenté. Recibí la copa y me zampé el primer lamparazo. Sentí el fuego del licor abrasando mi pecho y... justo en ese momento, desperté.


AUSENCIAS 
(Décimas)

Gratos los tiempos pasados
cuando teníamos salud,
porque era la juventud
el chino de los mandados.
Esos tiempos no olvidados
de tertulias memorables,
con amigos entrañables,
que del mundo se alejaron,
pero en el alma dejaron
recuerdos inolvidables.

Todo en la vida es finito
y al final nada nos queda;
gira que gira la rueda
y morimos despacito.
Pero en el cielo bendito
habrá un hermoso lugar
donde podremos cuidar
el más florido jardín,
y lograremos, al fin,
eternamente... soñar.

A los que están en la gloria,
pues se fueron adelante,
mi corazón palpitante
los acuna en la memoria.
Vuelta tras vuelta la noria
va por la ruta marcada,
hacia el punto de llegada
donde estarán esperando,
con sonrisas y cantando:
los ausentes, en manada.

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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: En la cantina
De la internet.

domingo, 1 de marzo de 2026

LAS HOJAS DE MI LIBRO





De Paz de Río, mi pueblo natal, y de su gente noble, fuente permanente de mis recuerdos y de mi inspiración, mucho atesora este libro. He querido, en sus páginas, rescatar vivencias, personajes y fragmentos de nuestra historia, preservándolos en la palabra escrita como testimonio de identidad, gratitud y pertenencia. Con sincero afecto, presento esta obra ante mis estimados coterráneos y ante todos quienes deseen conocerla. De igual manera, los invito a adquirirla y a reencontrarse, mediante su lectura, con estampas de la memoria viva y entrañable de nuestra tierra querida.


EN SEPIA
(Soneto inglés)

Las hojas de mi libro, entre renglones,
guardan de mi pueblito la memoria,
armario que atesora en sus cajones
retazos desprendidos de la historia.

Vida, tiempo, memoria y gratitud,
en las alas de un cóndor peregrino,
recuerdos de entrañable juventud
que en jirones quedó por el camino.

Aquellos personajes que dejaron
su esencia en incontables corazones,
plasmados en mis versos se quedaron
con sepia de profundos socavones.

Testigo es del tiempo es mi poesía;
homenaje te rinde… ¡tierra mía!

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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Versos al vuelo
Fotografía propia.

lunes, 23 de febrero de 2026

GRATAS RECORDACIONES



Durante mi periplo por la provincia de Lengupá, con motivo de la realización del «Primer Encuentro Regional de Poesía por la Paz», desarrollado en mayo de 2025, pude conocer lugares muy hermosos; entre ellos, el acogedor municipio de «San Eduardo», un lugar colmado de encanto, en el cual tuve como anfitriones al escritor Carlos Arturo Varela Rojas y a su señora esposa, quienes me prodigaron magníficas atenciones, al igual que algunos de sus familiares y amigos residentes en esta población boyacense, justamente reconocida como «Tierra de gente linda y paisaje encantador».


SAN EDUARDO
(Lizaraejo)

Tiene esta población en sus lugares 
paisaje encantador, clima agradable,
un vergel de atractivos singulares.

Conservan sus caminos la memoria
de la ancestralidad, bello resguardo;
por arrieros forjada fue su historia.

Miel de caña, café y arepa «Güiva»,
tierra dulce, tranquila y entrañable,
legado y tradición de esencia viva.

Por su extensa cultura campesina,
de Boyacá es orgullo: San Eduardo,
donde la paz gloriosa ya germina.

Paisaje encantador, clima agradable,
de la ancestralidad bello resguardo;
tierra dulce, tranquila y entrañable,
de Boyacá es orgullo: San Eduardo.



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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen:Parque de San Eduardo
Fotografía propia.

Información del Autor

Mi foto
Un soñador, simplemente. Hacedor de versos, creador de canciones e inventor de historias. Paz de Río, Boyacá, Colombia. 23 de abril del año de 1952.

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