domingo, mayo 21, 2017

ORGULLO DE NUESTRA RAZA




Al ver esta tierna fotografía colgada en la Internet, no pude más que exclamar: ¡Ah, niña más linda!, y me quedé extasiado ante tanta ternura e inocencia innatas. Todo un primor la hermosa niña. En el pie de foto decía "soraquena", por lo que deduje que la foto podría haber sido tomada en algún camino de Soracá, uno de los ciento veintitrés municipios que conforman la extensa geografía de nuestro hermoso departamento de Boyacá. Salido del corazón, le dedico mi cantar, a esta linda representante de la niñez campesina, orgullo de nuestra raza y semilla de la esperanza en un mañana mejor.


SORAQUEÑITA

Dulce niña soraqueña
de cacheticos rosa'os
dulce niña la que sueña
con amigos inventa'os.

Brillan sus grandes ojitos
cual piedras esmeraldinas, 
la que aguaita pajaritos
y juega con las gallinas. 

La que corre bajo el cielo
entre trigales o espinos,
y enreda'o va en su pelo
el musgo de los caminos. 

Soraqueña, soraquena,
soraqueña de mi vida;
soraqueña, soraqueña,
soraqueñita querida.

Dulce niña Soraqueña
de incomparable ternura,
dulce niña la que sueña
con manitas de agua pura.

Al mirarla se adivina
el embrujo del candor,
la de raza campesina 
como el arrayán en flor.

La que se pone por manta
las estrellas y luceros,
y temprano se levanta
con el canto de jilgueros.

Soraqueña, soraquena,
soraqueña de mi vida;
soraqueña, soraqueña,
soraqueñita querida.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: de la Internet.
Desconozco el autor.


domingo, mayo 14, 2017

RECORDANDO A MAMÁ





Allá, en la casa paterna... una pequeña mesa en la cocina oficiaba de comedor durante el día y, por las noches, se convertía en escritorio para hacer los deberes escolares. Era una mesita metálica de color rojo, con dos sillas de igual material en amarillo y azul. La rutina era la misma casi todos los días: llegaba de la escuela, tomaba mi cafecito con leche, sacaba los cuadernos y me ponía a desarrollar las tareas al tiempo que, mi madrecita, mientras ejecutaba sus labores domésticas me ayudaba con las preguntas difíciles de responder. Ah, instantes más bonitos, bellos instantes de nunca olvidar.


MADRE
(Jotabé con estrambote)

Palpita el corazón acongojado
desde que tú te fuiste de mi lado.

Es la ley natural, va siempre unida
la mañana a la tarde entristecida;
como unidas la muerte con la vida
desde el nacer hasta la despedida.

Tras largas noches, los amaneceres
me traen a la mente los ayeres.

Dulces momentos de un feliz pasado
cuando yo junto a ti, madre querida,
hacía diariamente mis deberes.


Con mil y más quereres,
para todas las madres en su día:
¡un beso con amor, de parte mía!




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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: La casa paterna

Archivo particular.


sábado, mayo 06, 2017

ANHELANDO REGRESAR...





A veces, por ahí vagando, me encuentro con algún paisano y nos sentamos a conversar al calor de un cafecito con alma. La charla, fluye normal, hasta cuando se me ocurre manifestarle mis deseos de regresar al terruño natal y él me responde: ¡Qué se va a volver para ese pueblo fantasma, allá ya no hay nada qué hacer, se muere uno de aburrimiento!... Yo, para no entrar en polémicas, guardo silencio y pienso en lo bonito que sería retornar a disfrutar de una vida sosegada, montar algún negocito para vivir dignamente y continuar escribiendo mis versos bajo un radiante cielo pintado de recuerdos.


PUEBLO MÍO

Paz de Río pueblito del alma
donde tuve una infancia feliz;
donde pasan los tiempos en calma
y de flores se extiende un tapiz.

Aunque ausente lo llevo conmigo
y no puedo su nombre olvidar;
de mi amor el Señor es testigo
y por eso le vuelvo a cantar.

En su suelo crecían frondosas
matas de uvo, de mangle y laurel;
se miraban volar mariposas
y aromaba un extenso vergel.

Pueblo mío que estás en un valle
entre arroyos, ayer cristalinos;
en la vida doquiera que me halle
tus senderos serán mis caminos.

Paz de Río terruño querido
de mis sueños la grata ilusión;
el paisaje que llevo escondido
y que late con mi corazón.

Yo quisiera poder finalmente
dulce anhelo hacer realidad;
regresar el pasado al presente
y llenarme de felicidad.

Ver de nuevo los bueyes y arados
ayuntados surcando el barbecho;
bajo cielos de azules pintados
y sentir como vibra mi pecho.

Pueblo mío que estás en un valle
entre arroyos, ayer cristalinos;
en la vida doquiera que me halle
tus senderos serán mis caminos.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imágenes: de la Red.



Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador: con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.