viernes, octubre 20, 2017

A MI VEREDA LE CANTO





Cada vez que voy al campo y contemplo los bellos paisajes de mi tierra con sus verdes de diferentes matices, su barbechos arados, sus cultivos tradicionales, sus flores silvestres y sus vaquitas pastando plácidamente: siento una infinita paz y me entran las ganas de cantarle a las tantas bellezas que Dios nos regala en cada rincón de la naturaleza. Esta vez, escribí algunas estrofitas que bien pueden servir para ser cantadas al son de bambuco, ritmo muy tradicional en nuestros campos boyacenses.


MIS CANTARES

A mi vereda le canto, le canto con alegría,
la tierra que quiero tanto, tierra grata y labrantía.

Allí donde fui a la escuela y las letras aprendí,
donde jugué siendo niño y hasta el amor conocí;
allí donde hace su nido el hermoso colibrí
y se miran las estrellas de noche con frenesí.

A mi vereda le canto, le canto con emoción,
la tierra que quiero tanto y llevo en el corazón.

Allí donde los abuelos levantaron su ranchito,
donde contento corría un cristalino arroyito;
allí donde se tomaba con panela el cafecito
y se ordeñaban las vacas cada día tempranito.

A mi vereda le canto y no la puedo olvidar,
la tierra que quiero tanto, la tierra de mi soñar.

Allí donde se escuchaba el trino del ruiseñor,
donde a diario se miraba de la paloma el candor;
allí donde se charlaba de tres piedras al calor
y se entonaban las coplas de algún viejo trovador.

A mi vereda le canto, le canto con puro amor,
la tierra que quiero tanto, mi bello jardín en flor.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G. 

Imagen: Paisaje boyacense.
Del álbum familiar.


martes, octubre 17, 2017

MOMENTOS INOLVIDABLES





Gracias a la gentil invitación de nuestra querídisima prima, Fabiola Estupiñán Lizarazo, estuvimos el pasado fin de semana en la población de Villa de Leyva disfrutando de un emocionante reencuentro familiar. Fueron momentos de gratas recordaciones que compartimos en una improvisada tertulia: cantamos, reímos y brindamos por el amor que nuevamente nos reúne en su seno. Le agradecemos con el alma su deferencia y esperamos poder retribuirle, de alguna manera, todas las atenciones recibidas durante nuestra estancia allá en "Villa Pilar", su bonita casa de campo... Dios la bendiga, Fabiolita.


REENCUENTRO

Un día maravilloso
el que fuimos a pasar,
con mi esposa Merceditas
allá en la Villa Pilar.

Le agradezco inmensamente
a mi prima Fabiolita,
que ha sido siempre y será
de todas la más bonita.

Ella con mucho cariño
nos invitó a conocer,
y quedamos extasiados
con lo que pudimos ver.

La bella naturaleza
de parajes impactantes,
tricolores guacamayas
y colibríes galantes.

Momentos inolvidables 
de gratas recordaciones,
que reviven tiempos idos
y entrelazan corazones.

El vivir se hace más grato
cuando hay familia y candor,
el alma encuentra sosiego
al contemplar una flor.

Y se van lejos las penas
si cantas con emoción,
al amor del Dios bendito
que anida en el corazón.

Muchas gracias otra vez
a la prima tan querida,
ojalá que el reencuentro
sea para toda la vida.



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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G. 

Imagen: Bellos instantes.
Del álbum familiar.


viernes, octubre 13, 2017

TRAS LA VENTANA





Ahí estaba él, absorto tras la ventana, mirando caer la lluvia. Era una tarde fría, de esas que invitan al "arrunche", pero se hallaba solo, inmensamente solo. De pronto, como dibujado por las gotas de la lluvia sobre el cristal, pudo ver el rostro de su amada ausente... aquella inolvidable mujer que el destino le había arrebatado tiempo atrás. Se sintió atrapado por un delirante frenesí, imaginó tenerla entre sus brazos, pudo percibir su perfume y un temblor extraño invadió su cuerpo. Así permaneció por largo rato hasta que, el destello de un rayo, lo regresó a la realidad: la triste realidad de su amarga soledad.

Y sin embargo, el amor persiste.

BELLA ROSA

En una tarde gris, triste y brumosa
cuando el cielo de negro se vestía:
creí tu rostro ver, mi bella rosa,
en medio de la lluvia que caía.

Fue una grata visión, maravillosa
cual instante de mística armonía;
contemplando tu faz tan primorosa
mi corazón con ansiedad latía.

Sumido en el soñar de mis antojos
sentí en el cuerpo escalofrío leve,
y una gota de lluvia que corría

por el bordillo de tus labios rojos
besó de pronto, de manera breve,
tu dulce boca... la que fuera mía.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G. 

Imagen: Tras la ventana.
De la Internet.


Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.

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