domingo, 11 de octubre de 2026

PIERO, MI QUERIDO PIERO





Por allá, en los años setenta del pasado siglo, durante mi época universitaria, las canciones de Piero hicieron parte de la banda sonora de mi diario trajinar. Junto a otros grandes exponentes de la canción latinoamericana, me acompañó por la vida con sus letras cargadas de sensibilidad, nostalgia y compromiso social, dejando una huella imborrable en mi existir, especialmente con temas como Mi viejo, Llegando, llegaste, Pedro nadie y Para el pueblo lo que es del pueblo. Y una mañana, mientras el café se mezclaba, me enteré de su fatal partida y, con la piel cansada de la tarde, solamente atino a decirte: Si vos te vas, se van mis alegrías… Descansa en paz, mi querido viejo.


EL ÚLTIMO VUELO
(Soneto Lizaraiano dodecasílabo)

Llegando, llegaste con tus melodías
a endulzar el vino del amor primero
y ahora te marchas al hogar postrero
e invaden el alma las melancolías.
Mi viejo querido, mi querido Piero.

Como golondrina quisiste volar
al confín celeste tu nido a colgar.

Y todos los días, y todos los días
sonarán los ecos de tu cancionero
como suave trino de humilde jilguero
que posa en la rama de mis fantasías.
Mi viejo querido, mi querido Piero.

Doquiera te encuentres, será tu cantar
la voz que convide por siempre a luchar.

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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Piero, el cantautor
De la internet.

domingo, 20 de septiembre de 2026

CAMINO HACIA EL OLVIDO





Ya de regreso a casa, después del funeral, el mundo parecía no existir. Las cosas de siempre tenían otro aspecto: los árboles no lucían el verdor acostumbrado y el hermoso paisaje que tantas veces había admirado con los ojos de su amada se le antojaba gris y desolado. Pensó, entonces, que ella no era solamente su compañera de vida, sino también la aureola que todo lo hacía florecer: sin amor, hasta la más bella senda puede ser el camino hacia el olvido. Se detuvo por un instante, contempló el firmamento y, con esa mezcla de tristeza y nostalgia que deja la soledad, rompió en llanto.


VACÍO 
(Lizaraejo cruzado)

Lo digo simplemente por decirlo:
‎la vida sin amor en un desierto
‎es dolor que se siente sin sentirlo.

‎Un bosque sin verdor, seco y vacío,
‎sin flores, sin color, sin primavera, 
‎sumido en la nostalgia y el hastío.

‎Dolor que se recibe sin pedirlo,
‎tristeza y soledad a cielo abierto;
‎si muere, es imposible revivirlo.

‎Una sombra en la niebla, bajo el frío,
‎vagando en su delirio por doquiera,
un torrente sin cauce... no es un río.

‎La vida sin amor es un desierto
‎sin flores, sin color, sin primavera;
tristeza y soledad a cielo abierto,
‎vagando en su delirio por doquiera.

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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: El camino solitario
Alexander Mann

martes, 25 de agosto de 2026

BRISAS LITERARIAS DE BOYACÁ





Para clausurar el Encuentro de Escritores y Festival de Poesía «Boyacá se Escribe en Verso», organizado por la Asociación de Escritores Boyacenses (AESBO), con el apoyo de la Gobernación de Boyacá y la Secretaría de Cultura y Patrimonio, el día 22 de agosto de 2026 se ofreció la conferencia «Los Vientos de la Literatura Boyacense», dictada por María Isabel Leal O’Donoghue, periodista y escritora natural de El Espino, Boyacá, radicada en el Reino Unido, donde se desempeña como profesora de español. María Isabel vino a visitar su tierra natal y trajo, entre las valijas, una magistral conferencia que nos condujo, de ayer a hoy, por la senda de la literatura boyacense.


MARÍA ISABEL
(Soneto Inglés dodecasílabo)

Vino desde lejos cruzando los mares
a pisar el suelo donde fue dichosa;
campiña montuna, rústicos lugares,
bucólica estancia serena y hermosa.

Sincera en el trato, con genial bagaje,
cual sello impoluto de su galanura;
como suvenires guarda en su equipaje
ancestrales brisas de nuestra cultura.

El Espino y Chiscas la vieron crecer,
forjando su estampa valiente y altiva,
pero el Reino Unido la vio florecer
bajo el tenue mimo de su estirpe viva.

Porta su abolengo tatuado en la piel;
boyacense innata es María Isabel.




Al final de la conferencia tuve la oportunidad de conversar un ratico con María Isabel y entregarle, con mucho cariño, un ejemplar de mis «Versos al vuelo», para que las letras muiscas lleguen hasta las tierras vikingas, llevando un abrazo fraterno y el aroma de nuestras raíces boyacenses.


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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Aspectos del evento
Fotos propias


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