sábado, 24 de octubre de 2026

EL SÍMBOLO NACIONAL




Paradójicamente, mientras el cóndor sigue siendo el emblema de la identidad nacional en el Escudo de Colombia y está presente en todo tipo de documentos o actos públicos, la especie real se enfrenta al peligro de la extinción debido a factores como la pérdida de hábitat y la caza furtiva, por lo cual quedan muy pocos ejemplares en las cumbres andinas. De vez en cuando se le puede ver sobrevolando valles y montañas con toda su majestuosidad e imponencia, en tanto los valores que simboliza —libertad, justicia y equidad— se hallan también, tristemente, bajo el fuego cruzado.


El CÓNDOR
(Sonetillo lizaraiano)

De las alturas andinas
baja el cóndor imponente,
y sobrevuela silente
las llanuras granadinas.
Desde el ayer al presente.

Símbolo de libertad,
de justicia y equidad.

Las corrientes matutinas
lo solivian mansamente
y lo llevan del oriente
hasta las playas marinas.
Desde el ayer al presente.

Vigía de la heredad…
¡Oh, grandiosa majestad!

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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Cóndor de los Andes
De la Internet.

domingo, 11 de octubre de 2026

PIERO, MI QUERIDO PIERO





Por allá, en los años setenta del pasado siglo, durante mi época universitaria, las canciones de Piero hicieron parte de la banda sonora de mi diario trajinar y, junto a otros grandes exponentes de la canción latinoamericana, me acompañó por la vida con sus letras cargadas de sensibilidad, nostalgia y compromiso social, dejando una huella imborrable en mi existir, especialmente con temas como Mi viejo, Llegando, llegaste, Pedro nadie y Para el pueblo lo que es del pueblo. Y una mañana, mientras el café mezclaba, me enteré de su fatal partida y, con la piel cansada de la tarde, solamente atino a decirte: Si vos te vas, se van mis alegrías… Descansa en paz, mi querido viejo.


EL ÚLTIMO VUELO
(Soneto Lizaraiano dodecasílabo)

Llegando, llegaste con tus melodías
a endulzar el vino del amor primero,
y ahora te marchas al hogar postrero
e invaden el alma las melancolías.
Mi viejo querido, mi querido Piero.

Como golondrina... quisiste volar
al confín celeste tu nido a colgar.

Y todos los días, y todos los días,
sonarán los ecos de tu cancionero
como suave trino de humilde jilguero
que posa en la rama de mis fantasías.
Mi viejo querido, mi querido Piero.

Doquiera te encuentres, será tu cantar
la voz que convide por siempre a luchar.

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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Piero, el cantautor
De la internet.

domingo, 20 de septiembre de 2026

CAMINO HACIA EL OLVIDO





Ya de regreso a casa, después del funeral, el mundo parecía no existir. Las cosas de siempre tenían otro aspecto: los árboles no lucían el verdor acostumbrado y el hermoso paisaje que tantas veces había admirado con los ojos de su amada se le antojaba gris y desolado. Pensó, entonces, que ella no era solamente su compañera de vida, sino también la aureola que todo lo hacía florecer: sin amor, hasta la más bella senda puede ser el camino hacia el olvido. Se detuvo por un instante, contempló el firmamento y, con esa mezcla de tristeza y nostalgia que deja la soledad, rompió en llanto.


VACÍO 
(Lizaraejo cruzado)

Lo digo simplemente por decirlo:
‎la vida sin amor en un desierto
‎es dolor que se siente sin sentirlo.

‎Un bosque sin verdor, seco y vacío,
‎sin flores, sin color, sin primavera, 
‎sumido en la nostalgia y el hastío.

‎Dolor que se recibe sin pedirlo,
‎tristeza y soledad a cielo abierto;
‎si muere, es imposible revivirlo.

‎Una sombra en la niebla, bajo el frío,
‎vagando en su delirio por doquiera,
un torrente sin cauce... no es un río.

‎La vida sin amor es un desierto
‎sin flores, sin color, sin primavera;
tristeza y soledad a cielo abierto,
‎vagando en su delirio por doquiera.

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Derechos Reservados Copyright © 2026
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: El camino solitario
Alexander Mann

Información del autor

Mi foto
Un soñador, simplemente. Hacedor de versos, creador de canciones e inventor de historias. Paz de Río, Boyacá, Colombia. 23 de abril del año de 1952.

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