Fue para mí fue una grata sorpresa el ver mi nombre impreso con letras de molde junto al de grandes poetas colombianos (Jairo Anibal Niño, José Asunción Silva, Julio Florez y Porfirio Barba Jacob) en el folleto y póster promocional del 47avo Concurso de Declamación "Fernando Soto Aparicio", poesía colombiana: Homenaje al Bicentenario, organizado por alumnos del Colegio Salesiano en la ciudad de Duitama, Boyacá. Emocionado me puse a pensar que la tierra bien labrada, bien cuidada y abonada nos regala buenos frutos, es cuestión de fe y paciencia mientras la simiente germina. No sé quién me hizo el honor de incluirme en la lista, pero estoy sumamente agradecido. Al fin de cuentas, la vida tarde o temprano nos compensa de algún modo... ahincando los deseos de continuar en la brega.
DE LA TIERRA
(Soneto alejandrino)
Entre doradas semillas que de la tierra germinan
Entre doradas semillas que de la tierra germinan
mis versos crecen silvestres a la orilla del camino,
y con rimas de colores los paisajes se iluminan
en las tardes veraniegas bajo el cielo azul marino.
Los cantan las avecillas en su melodioso trino
y niños que alborozados hacia la escuela caminan,
también los canta el labriego del terruño campesino
que descansa sudoroso donde los surcos terminan.
Son granitos de mazorca, de fríjoles verdes y habas
o espigas para la siega del trigo y los cebadales,
son tubérculos de papa, de arracachas y de nabos.
Son pepitas de durazno, de mortiños y guayabas



