jueves, 5 de septiembre de 2019

TELEGRAMA PARA EL GORDO





Gustavo Gil Fonseca, amigo desde siempre, era el empleado estrella de la entonces muy reconocida "Empresa Nacional de Telecomunicaciones" (Telecom) y el encargado de entregar puerta a puerta los sendos telegramas que desde distantes lugares llegaban hasta nuestro pueblo natal. Lo bautizamos como el "Gordo Gil o el Gordo Telecom" y era muy familiar su voz gritando a lo cuatro vientos en el zaguán de las casas: ¡Telegrama, telegrama!, telegrama para fulano, zutano o mengano. La estatal Telecom fue privatizada y tiempo después subastada al mejor postor. Luego, con los avances de la tecnología, el telegrama pasó a mejor vida, pero el señor Gil Fonseca sigue muy campante dando lora por el pueblo y sobando la pita con su dicharachera forma de ser. Gustosamente y para cumplirle lo prometido le escribí un soneto... ahí le va, pues, mi querido amigo, su telegrama vía Internet.

La distancia nos separa, pero Telecom nos une.


EL "GORDO GIL"
(Soneto con estrambote)

Bigotón como un charro mexicano
de sombrero, de poncho y con guitarra,
más que amigo parece ser hermano
y un compinche de todos en la farra.

No se arruga ni tiene el pelo cano
y el tiempo en su carrera no lo agarra;
querido y respetado, pues, no en vano,
ha sido ancla y timón de la gabarra.

Andaba por las calles muy ligero
entregando puntual los telegramas,
que llegaban de lejos al despacho.

Ya no es de Telecom el mensajero
ni vuela como un mico por las ramas,
pero es el "Gordo Gil" aún muchacho.
 
Exhibe su mostacho
sonriendo alegremente, cuando pasa,
orondo como Pedro por su casa.



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Derechos Reservados Copyright © 2019
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: El Gordo Gil
(Del Facebook )



viernes, 30 de agosto de 2019

LA NATURALEZA HERIDA





Es la naturaleza toda, es el planeta entero, son los bosques tropicales, los ríos, las lagunas, los mares, las praderas, las montañas, la variada fauna y en general, la vida en sí misma, la que está seriamente amenazada por la desmedida ambición de los grandes industriales que, sin ningún miramiento ni consideración, destruyen todo lo que encuentran a su paso con tal de lograr obtener dinero y poder a montones. Los incontrolables incendios que desde hace semanas azotan a la Amazonia, incendios que bien podrían haber sido provocados por manos inescrupulosas, no se limitan únicamente a las llamas y el humo sino que además ponen en peligro de extinción a casi cuarenta mil especies de plantas, seis mil especies de animales y cuatrocientos grupos indígenas. La gran selva del Amazonas, la que está siendo arrasada, es la mayor cuenca fluvial del mundo y el principal regulador climático del planeta.


AMAZONÍA
(Jotabé octonario con estrambote)

Se lucran de los recursos grandes multinacionales
que con su avaricia inmensa causan infinitos males.

Deforestación, incendios, explotaciones mineras,
ganadería extensiva y compañías madereras;
narcotráfico, miseria, junglas hechas prisioneras
por órdenes recibidas desde las altas esferas.

Especies amenazadas o extintas día tras día,
muerte, soledad, angustia, dolor y melancolía.

Sin embargo, los gobiernos callan y no dan señales
convirtiendo las promesas en malévolas quimeras,
cómplices de los que arrasan con todo en la Amazonía.

Maldición e ironía:
somos fieros destructores de nuestra naturaleza,
a sabiendas de que vamos al abismo de cabeza.

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Derechos Reservados Copyright © 2019
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Fuego en Amazonía
(De la Internet)



viernes, 23 de agosto de 2019

ABRIGO DE CUATRO PUNTAS





Nada mejor para soportar las heladas mañanas boyacenses que el abrigador cobijo de una ruana de lana, símbolo por excelencia de la región andina, usada por todas las clases sociales sin distingo alguno. También conocida como el abrigo de cuatro puntas, la ruana es una manta cuadrada o rectangular hecha en lana virgen, sin mangas y con un orificio en el centro por el que se pasa la cabeza, llamado popularmente "gollete". Algunos creen que el origen de esta prenda se halla en la fusión de la manta o chircate de los indígenas Muiscas con los capotes españoles, mientras que para otros esta es derivada de los paños que los conquistadores trajeron desde Ruan, Francia. Lo cierto es que la famosa y querida cuatro puntas es una prenda polifacética se ha ganado un lugar en nuestros corazones.


LA RUANA
(Décimas)

Es la ruana dulce abrigo
que me devuelve la calma,
me calienta cuerpo y alma
al igual que sol al trigo.
La llevo siempre conmigo
y... ella me da su calor
en descanso o en labor,
en burro o en bicicleta
y me sirve de alcahueta
en cuestiones del amor.

Prenda lo es de tradición
en el campo y la ciudad,
del pasado la heredad
que anida en el corazón.
Cobija que en mi región
de tarde o de madrugada
sobre los hombros posada
se porta con hidalguía,
con desbordante alegría
mi ruanita bien cardada.

De Boyacá es la bandera
que enarbola mi sentir,
la que me encanta lucir
fachosito por doquiera.
Me abraza mi tierra entera
cuando estoy bien arropa'o,
y es orgullo muy menta'o
mi abrigo de cuatro puntas:
tradición y estampa juntas
cuando pasa un enruana'o.

Bien planta'o
con mi sombrero y mi ruana,
domingos y entre semana.

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Derechos Reservados Copyright © 2019
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: En la plaza de Leyva
(Señal Colombia)
Inferior: Mi cuatro puntas
(Del celular)



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