miércoles, 4 de febrero de 2015

EL TREN DE LOS RECUERDOS





Aquella mañana del dos de julio de 1979 iba yo en el tren, rumbo a la ciudad de Bogotá, estrenando un traje negro con rayas blancas que mi madre había sacado fiado en uno de los almacenes de ropa que había en el pueblo. El motivo de mi viaje era asistir a una entrevista con el presidente de la empresa siderúrgica más importante del país, aspirando a un empleo ofrecido para Ingenieros en Transportes y Vías. No obstante, ser uno de los más jóvenes, fui el mejor entre casi setenta aspirantes: así que, el primero de agosto del mismo año, comencé a trabajar en Acerías Paz del Río como Ingeniero de Vías en el Departamento de Ferrocarriles. De aquel tiempo, recuerdos muy agradables tengo todavía.


EL TRAJE
(Cuartetas)

Me parece estarla viendo
a mi madre tan contenta,
aquel vestido escogiendo
y rubricando la cuenta.

Muy elegante quedé
con el traje negro al fiado,
corbata color café
y calzado bien lustrado.

Hacia Bogotá me fui
a presentar la entrevista,
al tercer día volví
encabezando la lista.

Un  telegrama llegó
trayendo la buena nueva,
de que Rafael ganó
sobradamente la prueba.

Los viejos en una pata
saltaban de la alegría,
con la noticia tan grata
de que trabajo tenía.

Al compás de alguna lira
el cuento se hizo reguero,
el hijo de doña Elvira
era un Señor Ingeniero.

El primer sueldo sirvió
para pagar lo adeudado,
y de allí mismo salió
la plata para el asado.

El vestido lo guardé
como un preciado tesoro,
y a mi madre regalé
unos zarcillos de oro.

Luego vinieron diez años
de trabajo en Acerías,
de contados desengaños
y múltiples alegrías.


Rahulig/015
DRA


Imágen: El tren de Acerías
De la red



martes, 27 de enero de 2015

LA CASA DE LOS ABUELOS





La casa de los abuelos estaba ubicada en la parte alta del pueblo, frente a la escuela. Recuerdo que ellos asaban el pan sobre unas bandejas de lata que metían en un horno hecho de tierra y calentado con leña. El sabroso olor de los amasijos se expandía por el vecindario y, todos las mañanas, a la hora del recreo, yo me escapaba de la escuela para ir a saborear un delicioso pan caliente con el acostumbrado cafecito en leche que me preparaba mi nona Margarita o mi tan querida tía Tulita. De aquello no queda nada, "la casa de arriba" ha desaparecido tras el olvido... el solar está vacío.


EVOCACIÓN
(Soneto)

Aunque el pasar del tiempo lo haya borrado todo,
la casa en mis recuerdos aún está presente;
las ruinas se han cubierto de maleza y de lodo,
y un gran pesar invade mi corazón doliente.

Para evitar los años no existe ningún modo,
se van yendo las cosas cual sol en el poniente;
efímera es la vida pues en cada recodo
del tortuoso camino la parca está latente.

Se fueron de mi lado los tiempos más felices,
los años imborrables de la dichosa infancia
cuando entraba a hurtadillas, en la panadería,

y entre los amasijos metía las narices
para aspirar gustoso la sabrosa fragancia:
 del pan tan delicioso que mi "nonita" hacía.


Rahulig/015
DRA


Imagen: La casa de arriba
Google Earth



jueves, 22 de enero de 2015

EL PRIMER CUMPLEAÑOS





Hoy jueves 22 enero cumplió su primer año de vida Tania Liseth, la nietecita menor. Muy orondo me fui a visitarla y, aunque la encontré algo decaída por culpa de un resfriado, pude compartir con ella algunos minutos e inmortalizar el momento en una bonita fotografía. De regreso a casa me puse a hilvanar unas estrofitas para dedicárselas con todo mi amor de abuelo. Espero que Dios me conceda la gracia de verla crecer muy feliz a mi lado.


ANIVERSARIO
(Cuartetas)

Trescientos sesenta y cinco
días hace que nació
Tania Liseth y, de un brinco,
un añito ya cumplió.

Ya palabras balbucea
e intenta decir papá,
hace solitos, gatea
y anda de aquí para allá.

Ya le salieron tres dientes
y el cabello le ha crecido,
ya pronto usará pendientes
a juego con el vestido.

Ya le gustan los bombones
y con leche las galletas,
los dulces, las colaciones
y las crujientes crispetas.

Ya se pone a tararear
canciones de la emisora,
brinca e intenta bailar
y grita como una lora.

Se ha caído de la cama
y hasta del caminador,
de traviesa tiene fama
mi angelito encantador.

Angelito encantador
que llegara desde el cielo,
para alegrar con su amor
el corazón del abuelo.


Rahulig/015
DRA






Imagenes: Tania Lishet
Archivo familiar



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