viernes, 11 de diciembre de 2020

LIBRO ANTOLÓGICO "AESBO"





"Desde la frescura de los verdes boyacenses, y el esplendor de sus exóticos paisajes, me llegan voces que han de esparcirse con suave fragancia sobre el ropaje etéreo de las horas. En tiempos de pandemias naturales y sociales la necesidad de escribir se convierte en obligado quehacer, mientras la especie humana trabaja con empeño para contrarrestar las maquinaciones de sus propios desaciertos y de los designios de misteriosas asignaciones siderales". (Fernando Cely Herrán, Prologuista). La Asociación de Escritores Boyacenses ofrece con orgullo a sus amables lectores su primera "Antología", fruto de la pluma de veintiún autores miembros de AESBO. Esta creación tiene como horizonte evidenciar por medio de poesía y narración la época trascendental que estamos viviendo "Bajo la Pandemia" del coronavirus.


COSECHA
(Jotabé dodecasílabo)

De tierra entrañable, verde y labrantía
en Boyacá brota... fresca poesía. 

Fruto del trabajo de los escritores
que edifican sueños esperanzadores,
en medio del caos y los sinsabores
de tiempos oscuros, amenazadores.

Del coronavirus bajo la pandemia
al amor dormido despertarlo apremia.

Tal vez anhelado que regrese un día
el mundo brillante pleno de colores,
y sonría la vida en grata bohemia.





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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Bajo la Pandemia
(Foto propia)


martes, 8 de diciembre de 2020

LA NOCHE DE LAS VELITAS





En Colombia la noche del siete de diciembre, víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción, se celebra desde hace más de ciento cincuenta años la tradicional "Noche de las Velitas". La tradición consiste en iluminar la entrada de las casas con velitas de colores puestas en faroles señalando el camino para que, la Inmaculada Concepción, llegue a cada uno de los hogares y colme de bendiciones a todas las familias que la reciban bajo su techo, esperando que el nuevo año traiga parabienes. En esta mágica noche también se enarbolan banderas blanquiazules con la imagen de la Virgen, se reza el Santo Rosario y se enciendes los acostumbrados alumbrados en pueblos y ciudades dando así comienzo a las festividades navideñas.


A MARÍA
(Coplas)

Víspera de Concepción,
noche de las más bonitas,
cantamos los villancicos
y encendemos las velitas.

Rezamos con devoción
a nuestra Virgen María,
para que nos dé salud 
y nos regale alegría.

Adornamos el pesebre
y el árbol de navidad,
con luces multicolores
se engalana la ciudad.

No todo se halla perdido
aún nos queda esperanza,
con la fuerza del amor
todo se logra y alcanza.

A pesar del aislamiento
impuesta por la pandemia,
la santa Madre de Dios
en esta noche nos premia.

Te ofrecemos el rosario
con devoción infinita,
y se ilumina el camino 
 con tu presencia bendita.

Por eso con la fe intacta
y dicha en el corazón,
celebramos tu llegada
Virgen de la Concepción.



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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen Noche de las velitas.
(Del álbum familiar)


domingo, 6 de diciembre de 2020

MIENTRAS HAYA VIDA...





"Mientras haya vida habrá esperanza", decía mi santa madre. Hoy más que nunca vienen a mi mente sus palabras, hoy cuando la muerte ronda nuestras vidas y la pandemia nos abraza con su gélido y pesado manto de incertidumbre. Hoy más que nunca debemos avivar el fuego de la fe, debemos mantener viva la esperanza y confiar en que muy pronto vendrán tiempos mejores; la vida es nuestro más preciado tesoro y debemos intentar preservarla con todo nuestro empeño. Aunque este haya sido un año diferente, un año cargado de dolores y penas por la partida inesperada de amigos, familiares y seres queridos que se nos adelantaron en el camino hacia la eternidad: no debemos arriar la velas, pues el viaje continúa en medio de la tormenta... nada termina para siempre, aunque el árbol fenezca la semilla permanece. 


DOS MIL VEINTE
(Lizaraejo)*

El año que se va muere y nos deja
un dos mil veinte aciago e insidioso,
una angustia silente y una queja.

Un desierto infinito de pesares
cual barbecho arrasado y sin labranza,
arenas a la espera de sus mares.

El año que se va nos rompió el alma 
pero un tiempo vendrá, más venturoso:
tras una tempestad llega la calma.

Al cabo venceremos imposibles
si unidos mantenemos la esperanza,
volverán los momentos apacibles. 

Un dos mil veinte aciago e insidioso
cual barbecho arrasado y sin labranza,
pero un tiempo vendrá, más venturoso:
si unidos mantenemos la esperanza.

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Derechos Reservados Copyright © 2020
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Parque de la Esperanza, Tunja.
(Foto propia)




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