Julián estaba sentado en el parque, bajo una buganvilia, cuando comenzó a presentir su desgracia. Con cara de pocos amigos venía don Gilberto, el padre de su última conquista: una bella mujer de tan
sólo diecisiete años quien era como una joya para su familia. Se estremeció al
ver el calibre del revólver que portaba don Gilberto, pero no pudo reaccionar,
apenas pudo sentir el calor de las balas y el frío de la muerte… tres disparos
acabaron con la vida de aquel muchacho parrandero, jugador y enamorado.
JULIÁN
(Cuartetas)
Era Julián un
bandido
en cuestiones del
amor:
buen amante, mal
marido,
borracho y conquistador.
Embaucaba a las
mujeres
con sus dotes de
galán,
parecía tener
poderes
salidos de un
talismán.
Por doquiera que
pasaba
romances iba buscando,
a todas enamoraba
y las dejaba
llorando.
Se ufanaba cada
día
de
sus mentiras y engaños,
la suerte le
cambiaría
con el correr de
los años.
Fue don Gilberto Collazos
el padre de Ana
María,
quien le diera
tres balazos
en cobro de una
osadía.
Así terminó la
historia
del don Juan
empedernido,
que pensó obtener
la gloria
sin cumplir lo
prometido.
En la región
muchos niños
tienen por nombre
Julián,
y se parecen por
pillos
al malogrado
galán.
Y... todavía se comentan
por estos alrededores,
las crónicas que recuerdan
la muerte del picaflores.
Rahulig/015
DRA
Imagen: Iza - Boyacá
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