Inspirado en la imagen de la maravillosa actriz Flora Martínez, en este día tan especial, quiero rendir un homenaje a todas
las mujeres que de una u otra forma hacen o han hecho parte de mi vida. Pero, en general, sin olvidar a ninguna, también va dedicado a la incomparable hermosura de las mujeres colombianas que son, no cabe duda, dignas representantes de nuestra ancestral raza latina, de gente valiente y humilde, trabajadora y cordial. Con cariño, comparto este soneto en honor a las mujeres de mi tierra.
A UNA MUJER
(Soneto)
¡Oh, mujer tan divina! Su belleza me abruma,
la miro y me
parece a un ángel contemplar;
repique de
campanas, a la dicha se suma,
cuando la veo tan
bella con su aura sin par.
Digna
representante de la mujer latina,
trigueña como el suelo que la quiso acunar;
su cuerpo de
palmera, su andar de bailarina
y su mirar que
arrulla cual olas de la mar.
¡Ah, mujer tan
divina! Belleza colombiana
orgullo de una
raza caribe y tropical,
la reina
indiscutible de todos los jardines.
De mi onírico imperio la eterna soberana,
mujer, mujer y diva de gracia sin igual:
mujer, mujer y diva de gracia sin igual:
engalanas mi tierra, por todos sus confines.
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Rafael Humberto Lizarazo G.
Imagen: Flora Martínez
(De la Internet)
