Todos los halagos del mundo serían insuficientes para describir lo
maravillosa que fue nuestra madre. Sin embargo, hay tres palabras que
podrían acercarnos a la grandeza de su alma: "Amor, Abnegación y Alegría". Nos regaló todo el amor del mundo, abnegadamente entregó su vida por
nosotros y con su alegría nos ayudo a sortear los momentos difíciles. Tal
vez, le dimos muy poco comparado con lo que ella nos brindó,
pero su gran amor fue muy bien correspondido. Dios te bendiga santa madrecita,
descansa en paz e ilumina el camino que nos quede por andar...
MI PENAR
(Bolero)
Sufro
por tu ausencia madre mía,
te extraño
y te sueño, noche y día.
Pienso
que si estuvieras aquí,
muy distinto
sería todo para mi.
Se
fue mi madre querida,
se
fue y no la he vuelto a ver,
llevándose
mi alegría
y
la esencia de mi ser...
Se
fue mi madre querida,
se
fue y no puedo vivir,
porque al marcharse mi vieja
también
quisiera partir.
Guardo
sus recuerdos en mi mente,
la veo
caminando entre la gente.
La quiero
y no la podré olvidar,
para siempre
viviré con mi penar.
para siempre
viviré con mi penar.
Se fue mi madre querida,
se fue y no la he vuelto a ver,
llevándose mi alegría
y la esencia de mi ser...
Se fue mi madre querida,
se fue y no puedo vivir,
porque al marcharse mi vieja
también quisiera partir.
Rahulig/013
DRA
Rosa Elvira Goyeneche Florez. (Santiago, Norte de Santander, Colombia, 08 de Abril de 1928. Tunja, Boyacá, Colombia, 01 de Junio de 2013). Casada con Carlos Julio Lizarazo Avellaneda, fallecido en 1996. Madre de ocho hijos, maestra rural por más de cuarenta años en diferentes escuelas de Paz de Río (Boyacá) población que fue su único lugar de residencia. Por su abnegada labor como educadora y por sus innumerables virtudes, fue muy apreciada en todas las regiones donde laboró dejando como legado su vocación de servicio y su infinita de bondad.


