
Don Pedro Quintana era un médico muy apreciado por los habitantes de la ciudad y de las regiones vecinas. Lamentablemente, hace algunos años fue asesinado por un joven adicto a las drogas quien, en su afán de conseguir dinero para comprar alucinógenos, no midió las consecuencias de sus actos y pagó muy amargamente su desmedida osadía. La vida nos da sorpresas... sorpresas nos da la vida.
EL LOCO
(Cuartetas)
Tambaleante y solitario
por la calle caminaba,
sin saber que un victimario
bajo el farol lo esperaba.
Cuentan quince años después
que la noche era muy fría,
las nueve o quizás las diez
el reloj señalaría.
Pedro venía tarareando
un afamado corrido,
había estado celebrando
por el premio recibido.
Al doblar en una esquina
el ladrón lo hace parar,
con agilidad felina
Quintana intenta escapar.
Pero recibe inclemente
la puñalada fatal,
cayendo herido de muerte
para bien o para mal.
El ladrón guardó el botín
mientras que el hombre moría,
perdiéndose en el confín
con pasmosa sangre fría.
En el diario publicaron
que el Doctor Pedro Quintana,
sería llevado al panteón
el lunes por la mañana.
El confeso sindicado
en el manicomio está,
porque el hombre asesinado
era su propio papá.
Por culpa de malos vicios
no miramos lo que hacemos...
y en oscuros precipicios
sin remedio nos perdemos.
Rahulig/010
DRA
Imagen: La calle del farol
Bajada de la red

