miércoles, 19 de marzo de 2014

ENTRE AROMAS DE ALEGRÍA





El pasado veintidós de febrero nos reunimos en torno a Tania Liseth, la nietecita, para celebrar su primer mes de existencia. Como un bello y grato recuerdo de aquellos alegres momentos nos quedó esta bonita fotografía familiar. Mirando la imagen, he compuesto unos versitos dedicados a nuestra linda princesa que, cual regalo del cielo, llegó a este mundo para alegrarnos la vida con su angelical presencia y darnos un soplo de vida para seguir adelante.


DUÉRMETE NIÑA
(Cuartetas)

Duerme niña en mi regazo
como si fuera en la cuna,
que con un dorado lazo
cuelga de la blanca luna.

Reposa serenamente
y sueña con angelitos,
eres cual hada silente
cuando cierras tus ojitos.

Duerme dócil niña mía
que a tu lado velarán,
tus padres con alegría
y nanas te cantarán.

Eres cual flor primorosa
con tu ternura sin fin,
yo te veo cual la rosa
más bonita del jardín.

Duérmete ya princesita
entre copos de algodón,
linda y blanca palomita
dueña de mi corazón.

Sueña niña de mis ojos
mientras te arrulla mi canto,
y la Virgen sin enojos
  te cobija con su manto.

  Sueña niña de mis ojos...
angelito de mi encanto.


Rahulig/014
DRA





Imagen: Gratos momentos
Del álbum familiar
  


domingo, 16 de marzo de 2014

SOLEDAD DE SOLEDADES...





Después de aquella noche de bohemia, cuando compusimos la canción, nos veíamos muy de vez en cuando. La última vez fue hace como un año. Ese día, coincidimos por calle del bar en el cual trabajó como mesera por más de veinte años. Me saludó con su desbordante entusiasmo juvenil que, a pesar de los años, mantenía intacto; charlamos un momento y luego nos despedimos con un inusitado abrazo, como si fuera un presagio. Anteayer, leí su nombre en un fúnebre cartel: "La Sole" ha muerto. Decía el amarillento aviso que tenía tres meses de estar pegado en la tapia de una desvencijada casa colonial.


FEBRIL QUIMERA
(Soneto con estrambote)

Por la escabrosa calle en ascendente
que conduce hasta la última morada,
a esa, en donde todos finalmente
bajo la tierra no seremos nada:

voy subiendo pesada y lentamente
a visitar la tumba, abandonada,
de aquella que murió tan tristemente
en una melancólica posada.

Con nostalgia, me arrimo hasta la puerta
del camposanto en el cual, ya muerta,
descansará por siempre la mesera.

"La Sole", compañera en una noche
de farra, de locuras y derroche;
la que motiva mi febril quimera.

Sin miedo, sin reproche
un beso le daría... si pudiera:
a ella, la casual cabaretera.


Rahulig/014
DRA


Imagen: Calle de la gorda Alicia 
Camilo Castellanos



martes, 11 de marzo de 2014

SENTADO FRENTE AL PIANO





Era ya tarde la noche cuando pasé por el frente de aquel bar. La puerta estaba entreabierta, las luces encendidas y entre el murmullo de la gente se escuchaban las notas musicales del piano que había en el lugar. Con algunas copitas de más, me acerqué a la puerta e instintivamente penetré en el salón... lo que sucedió después, en esa noche de farra, ya se los voy a contar en unas cuantas estrofas.


CUATRO COPAS
(Balada)

Sentado estoy frente al vetusto piano
en medio de una cruel desolación;
con una copa llena en cada mano,
bregando a componer una canción.

Ya más de cuatro copas he tomado,
ya siento que se aleja la razón;
la ingrata inspiración no me ha llegado,
malaya sea mi extraña situación.
 
Intento nuevamente, pero en vano,
no logro ni una nota ni un renglón;
después de cada trago más ufano
se siente mi bohemio corazón.

Borracho, solo, triste y abrumado
mirando las paredes del salón;
las luces del local se han apagado
y sigo sin poder sacar el son.

Me dice la mesera de 'El Tinglado':
ya es hora de cerrar, ¡ya, mi señor!
Discúlpeme, si en algo he molestado,
¿o acaso usted comprende mi dolor?

Le juro que tan sólo estoy tratando
de componerle a ella una canción;
por eso sin medida estoy tomando
en busca de la ingrata inspiración.

Y brindo porque busco ilusionado
ahogar con el torrente, del licor,
   la pena que su ausencia me ha dejado;
¡destape otra botella, por favor!

Al verme, así, llorar desconsolado
a punto de la desesperación;
sentose la mesera a mi lado
y entre los dos... ¡hicimos la canción!


Rahulig/014
DRA


Imagen: Piano-Bar
De la red



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