domingo, 9 de junio de 2013

EL CAMINO DE LA VIDA





"El que canta sus penas espanta", decía mi madre cada vez que a mi me daba por a rasgar la guitarra para entonar alguna cancioncita, me acompañaba con su delicada voz porque le fascinaba cantar y cantar a toda hora; le gustaban mucho los valses, los boleros y en general todo tipo de música folclórica latinoamericana. Ayer en la tarde escribí un valsecito, me ha salido algo triste, pero sé que ella me ayudará a cantarlo desde el cielo y así, me alentará, a seguir caminando por la vida.


BIEN LO SÉ
(Cuartetos - Vals)

Bien lo sé que la vida es finita,
bien lo sé que la vida se acaba,
pero todo el amor que me daba
de mi mente ya no se me quita.

Fue mi madre el ángel sereno
que cuidaba mis pasos errantes,
pero sé que estará como antes
 alumbrando mi rumbo terreno.

Yo no sé, qué será…
de mi suerte si ella no está,
yo no sé, qué será…
sólo sé que mi alma se va.

Bien lo sé que su muerte es un hecho,
bien lo sé que no todo perdura,
pero tengo y tendré la ventura
de guardarla por siempre en mi pecho.

Ya su cuerpo impasible reposa
en la lóbrega tumba sombría,
pero sé que su alma bravía
en el cielo se encuentra dichosa.

Yo no sé, qué será…
de mi suerte si ella no está,
yo no sé, qué será…
sólo sé que mi alma se va.

Bien lo sé que su sueño es eterno,
bien lo sé que es muy cruel el destino,
pero sé que al final del camino
moraré junto al lecho materno.

Volveré a recostarme en la cuna
en la cual dormitaba de niño,
  y por siempre será su cariño...
un jardín plateado de luna.

Yo no sé, qué será…
de mi suerte si ella no está,
yo no sé, qué será…
sólo sé que mi alma se va.


Rahulig/013
DRA


Imagen: Camino al cementerio
Del Bosque de Trimbolera



miércoles, 5 de junio de 2013

Y, EL SEÑOR, ASÍ LO QUISO...





Todos los halagos del mundo serían insuficientes para describir lo maravillosa que fue nuestra madre. Sin embargo, hay tres palabras que podrían acercarnos a la grandeza de su alma: "Amor, Abnegación y Alegría". Nos regaló todo el amor del mundo, abnegadamente entregó su vida por nosotros y con su alegría nos ayudo a sortear los momentos difíciles. Tal vez, le dimos muy poco comparado con lo que ella nos brindó, pero su gran amor fue muy bien correspondido. Dios te bendiga santa madrecita, descansa en paz e ilumina el camino que nos quede por andar...


MI PENAR
(Bolero)

Sufro
por tu ausencia madre mía,
te extraño
y te sueño, noche y día.

Pienso
que si estuvieras aquí,
muy distinto
sería todo para mi.

Se fue mi madre querida,
se fue y no la he vuelto a ver,
llevándose mi alegría
y la esencia de mi ser...

Se fue mi madre querida,
se fue y no puedo vivir,
porque al marcharse mi vieja
también quisiera partir.

Guardo
sus recuerdos en mi mente,
la veo
caminando entre la gente.

La quiero
y no la podré olvidar,
para siempre
viviré con mi penar.

Se fue mi madre querida,
se fue y no la he vuelto a ver,
llevándose mi alegría
y la esencia de mi ser...

Se fue mi madre querida,
se fue y no puedo vivir,
porque al marcharse mi vieja
también quisiera partir.


Rahulig/013
DRA






Rosa Elvira Goyeneche Florez. (Santiago, Norte de Santander, Colombia, 08 de Abril de 1928. Tunja, Boyacá, Colombia, 01 de Junio de 2013). Casada con Carlos Julio Lizarazo Avellaneda, fallecido en 1996. Madre de ocho hijos, maestra rural por más de cuarenta años en diferentes escuelas de Paz de Río (Boyacá) población que fue su único lugar de residencia. Por su abnegada labor como educadora y por sus innumerables virtudes, fue muy apreciada en todas las regiones donde laboró dejando como legado su vocación de servicio y su infinita de bondad.

domingo, 2 de junio de 2013

LA FUERZA DEL CORAZÓN





Si las personas actuáramos siempre siguiendo los consejos del corazón, en lugar de seguir las exigencias ideológicas, nos ahorraríamos el tener que ser testigos de tanta crueldad desatada por culpa de la ambición humana. Un corazón benevolente actúa según sus propios dictados, en cambio uno avaricioso, se hace mercenario y esclavo de las mundanas ambiciones que solamente le alimentan el ego.


IDEARIO
(Variantes)

Le pregunta un dulce niño
a su avaricioso padre:

 ¿Qué hace girar el mundo?

 El dinero, le responde.

 ¿Acaso no es el amor?

 Ah, sí, el amor…

el amor al dinero.


Enseguida le pregunta
a su bondadosa madre:

¿Qué hace girar el mundo?

El amor, le dice ella.

¿Acaso no es el dinero?

El dinero no…

el  ¡Te quiero!


Finalmente le pregunta
a su sapiente abuelito:

¿Que hace girar el mundo?

Sin duda, es el corazón.

¿Acaso no es el dinero?
¿Acaso no es el amor?

Corazón benevolente…

no conoce de ambición.



Rahulig/013 
DRA



Imagen: Planeta corazón
De la red




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