martes, 9 de abril de 2013

UN PAISAJE BOYACENSE





Muy cerca de mi casa, afortunadamente, tengo este colorido paisaje. Me basta con caminar unos cincuenta minutos para llegar hasta la cima de una colina; desde allí puedo mirar hasta donde la vista alcanza y ver las maravillas que nos regala la naturaleza. Unas veces voy a pie y otras en bicicleta: en cualquiera de los dos casos la satisfacción es la misma, gracias a Dios.


TRAS DEL ALTO
(Redondillas)

Cuando me subo a la loma
y miro del otro lado,
queda mi ser extasiado
con el paraje que asoma.

A lo lejos la montaña
y en sus laderas maizales,
surcos de papa y frutales
con sus cercados de caña.

En el plan los cebadales
y el trigal amarillando,
las ovejas retozando
entre los verdes pastales.

En el zanjón corre el agua
entre matas de tomillo,
de arrayán y de mortiño
o palmeritas de tagua. 

Las casitas a lo lejos
semejan ser de juguete,
un caminito se mete
bajo los árboles viejos.
  
Una colcha de retazos
el paisaje me parece,
su belleza me enternece
como si fueran abrazos.

Esa paz que se respira
 en mis hermosos parajes,
muestra coloridos trajes
al viajero que los mira.

Por eso me gusta ir
cada mañana hasta el alto,
a disfrutar del encanto
que hace grato mi vivir.


Rahulig/013
DRA


Imagen: Chivatá, Boyacá
El Diario.com



jueves, 4 de abril de 2013

PEDRITO Y SARA LUCÍA





Colombia es el único país del continente americano donde se siguen utilizando minas antipersona de manera sistemática, por parte de los actores no estatales. Las minas están causando niveles graves de afectación a la población civil y, lamentablemente, los niños campesinos hacen parte de las victimas inocentes que cobran estas diabólicas armas… ¡No más minas, no más, por Dios!


DOS ANGELITOS
(Cuartetos modificados)

Iba Pedrito para la escuela
con su hermanita Sara Lucía,
buscando flores para llevarle
a la maestra que más quería.

Saltaba el niño mientras jugaba
los caballitos de dos en dos,
su linda hermana lo perseguía
de mariposas corriendo en pos.

Era radiante la azul mañana
cantaba el grillo, brillaba el sol,
un conejito de color rosa
comía sin prisa sabrosa col.

De pronto vieron los dos infantes
una azucena junto a un piedrón,
ambos corrieron para cortarla
con alegría y gran emoción.

Inesperada, mientras avanzan
se oye cual trueno fuerte explosión,
vuelan los niños, caen heridos
y... se detiene su corazón.

Dicen los diarios que fue una mina
la que dos tiernas vidas segó,
llora en silencio la profesora
pues la escuelita triste quedó.

Desventurados esos que siembran
bombas y minas entre las flores,
sin ver que causan inicuamente
al inocente grandes dolores.

¡Ay!, si pudiera, de mil amores
haría del mundo un lugar mejor,
pero una incauta golondrinita
no trae la lluvia... ni la calor.



Rahulig/013
DRA



Imagen: Paisaje Naif
Ana Marina Diaz




sábado, 30 de marzo de 2013

JESÚS CAE POR ENÉSIMA VEZ





¿Pueblo mío, qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? ¿Por llevarte fuera de la tierra de Egipto, has preparado una Cruz para tu Salvador? Te alimenté con maná en el desierto; y tú me abofeteaste. ¿Qué más debí hacer por ti, de lo que hice?... “Y después se mofaron de él, le quitaron el manto, y habiéndole puesto otra vez sus propios vestidos, le sacaron a crucificar” – Mateo 27:31.


AL CALVARIO
(Soneto con estrambote)

A través de la ruta dolorosa
un hombre que ha de ser crucificado,
avanza mientras es martirizado
por punzadas de lanza venenosa.

Y detrás, una madre cariñosa
con las gotas del llanto derramado:
borra la sangre que su hijo amado
va dejando en la vía pedregosa.

Cada mancha de sangre que evitemos
servirá como bálsamo a la herida,
del Cristo que un día fue capaz

de darnos el ejemplo que hoy tenemos
como signo de amor que, en esta vida,
alumbra los senderos de la paz.

Por su divina faz...
sangrante, maltratada y compungida,
busquemos en su amor una salida.


Rahulig/013
DRA


Imagen:  Novena estación
Editotial Sopena


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