El pasado doce de Marzo, nuestra hija menor cumplió dieciocho añitos. Aquí en Colombia significa alcanzar la mayoría de edad y, de esta manera, comenzar a ejercer plenamente la ciudadanía con las responsabilidades que ésto implica. Se obtienen derechos, pero también, se asumen los deberes necesarios para el correcto desarrollo de la convivencia en sociedad. Le deseamos lo mejor de la vida, esperamos que sus sueños se hagan realidad y le dedicamos un amoroso poema.
A UNA SONRISA
(Soneto)
Sonrisa angelical,
la más bonita,
de cuantas haya visto hasta hoy en día;
bordada con cariño
y alegría,
es la sonrisa de mi Paolita.
Ahora, mi pequeña es señorita,
es mariposa en
su policromía;
hoy vuela con
orgullo y osadía
en pos del dulce sueño que palpita.
Mas esa niña todavía existe
y su ternura en
mi vivir persiste,
cual el suave trinar de una cantiga
o como hada de eterna primavera
que, si en mi pecho
la tristeza impera:
con su sonrisa mi
penar mitiga.
Rahulig/013
DRA


