sábado, 2 de febrero de 2013

EL RENACER DEL CÓNDOR





Cuenta la leyenda que en aquellos tiempos, cuando sólo existía la eterna oscuridad, unas aves de alto vuelo, los cóndores, guardaban en el pico una bolita de oro que contenía el secreto de la luz. Los hombres de aquel entonces, lograron que el cóndor les regalara la bolita de oro, así nació el día. También, dice la leyenda, que si los cóndores desaparecen volverá la oscuridad y será el fin del mundo. Quedan muy pocos, pero gracias al programas de repoblación desarrollado por los gobiernos de los diferentes países, sin lugar a dudas, el cóndor majestuoso volverá a surcar los Andes.


VUELA EL REY
(Coplas)

El cóndor volvió a nacer
 en los Andes colombianos,
y después se echó a volar
por los países hermanos.

Surca las cumbres andinas
por Suramérica entera,
entrelazando naciones
en amistad verdadera.

Sobre las nieves perpetuas
sus grandes alas despliega,
pasa sobre el Aconcagua
y a la Patagonia llega.

De Colombia hasta el Perú,
del Perú hasta la Argentina,
de Argentina al Ecuador
su vuelo nunca termina.

Del Ecuador a Uruguay,
de Uruguay a Venezuela,
de Venezuela hasta Chile
majestuosamente vuela.

De Chile hasta Paraguay,
del Paraguay al Brasil,
de Brasil hasta Bolivia
pasa silente y sutil.

Testigo serás por siempre
de nuestra historia pasada,
de las luchas libertarias
y la sangre derramada.

Solamente tú lo sabes,
tú conoces la verdad,
eres símbolo de gloria
de paz y de libertad.


Rahulig/013
DRA






Sogamoso - Boyacá



lunes, 28 de enero de 2013

CUANDO LA VIDA SE APAGA





Tal vez fue a comienzos de los años sesenta, no lo recuerdo bien, cuando mi tía Margarita y Don Enrique contrajeron matrimonio. Desde ese entonces, hasta hace unos pocos días, vivieron un amor incomparable. El lunes pasado, acompañamos al tío Enrique hasta su última morada; el Señor así lo quiso,  pero nos han quedado los recuerdos y el buen ejemplo de una vida sin tacha.


TRISTE ADIÓS
(Soneto)

Tras largos años de quererse tanto
 la indescifrable muerte, los separa,
convirtiendo en penumbras noche clara
para tornar la dicha en desencanto.

Se aleja el ser amado y, entretanto,
el misterio cual tácita mampara
oculta ese dolor que nos depara
la triste soledad que causa el llanto.

Pero: ¿por qué llorar si aún florecen
en el trigal las bellas amapolas,
y en los campos la hermosa primavera

nos muestra las espigas que se mecen
cual se mece una barca, entre las olas,
con las brisas del tiempo que se fuera?


Rahulig/013
DRA


Imagen: Campo de amapolas


  

viernes, 18 de enero de 2013

VOLVIENDO DE VACACIONES





Por invitación, de mis queridas hermanas, estuve disfrutando de un agradable paseo por las llanuras del Meta en el oriente colombiano; tierra de gentes amables, clima caliente, exuberante vegetación, coloridos paisajes y hermosos amaneceres. Todo muy bonito, pero parece que las musas se quedaron por allá, porque no han querido asomarse a mi ventana y me tienen prácticamente abandonado a mi suerte, de puro milagro me salieron estos versos:


RAMILLETE 
(Quintillas)

Sin nada para escribir
me puse a contar estrellas
descubriendo en cinco de ellas
la razón de mi existir,
y miles de cosas bellas.

Un ramillete de flores
las cinco estrellas parecen,
lindas flores que embellecen
el jardín de mis amores
y a mi vida la engrandecen.

Una estrella y una flor
son casi la misma cosa,
porque una flor ruborosa
nos muestra el claro fulgor
de una estrella primorosa.

Así son mis cinco hermanas:
Alcirita, Teresita,
Betty, Lidya y Elvirita;
mis frescas flores humanas
cada cual la más bonita.

Su presencia es una mina
de amor, cariño y dulzura,
con gotitas de ternura
como grata medicina
que todos los males cura.

Gracias a Dios por tenerlas
junto a mi, para sentir,
que se hace grato el vivir
cada vez que voy a verlas
y disfruto de las perlas…
que me brindan al reír.





Rahulig/013
DRA


Imagenes:
Del álbum Familiar




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