sábado, 28 de abril de 2012

ABRIENDO PUERTAS






Tiene mucha razón el viejito, no se necesita de llave porque la puerta no tiene cerradura, solamente basta con empujarla un poquito y atrevernos a entrar. Pero, eso sí, es algo pesada y se necesita fuerza para poder abrirla. De otra manera, no lograremos averiguar que hay detrás de ella. Entonces, debemos buscar la fuerza en nuestros propios corazones, hurgando en las cosas simples de la vida y anteponiendo el amor por encima de todo. Ésto, creo yo, puede hacer la diferencia entre la felicidad o la desdicha. En nuestras manos está escoger el camino correcto


LA FELICIDAD 

La gente suele decir
que se debe tener suerte 
para felices vivir 
y labrar un porvenir, 
asegurando el presente. 

Pero no es cosa de suerte 
es cuestión de corazón,
pues nosotros ciertamente 
obtendremos la simiente 
si actuamos con la razón. 

No enredemos la cuestión 
con las cosas materiales, 
obtendremos solución 
sin dejar en un rincón 
los asuntos esenciales. 

En términos generales 
cada ilusión compartida 
nos aleja de los males, 
nos hace más naturales 
y nos compone la vida. 

La dicha no está perdida
nosotros la poseemos 
en cada mano extendida, 
en la rosa florecida 
o en lo poco que tenemos. 

Entonces, mejor busquemos 
en nuestro propio interior, 
con sencillez disfrutemos 
y sin prisa caminemos 
para sentirnos mejor. 

Pues confiando en el Señor, 
obrando con la verdad 
y prodigando el amor: 
   veremos crecer la flor...
que nos dé felicidad.


Rahulig/012
DRA


Imagen. Mafalda 
De la red



domingo, 22 de abril de 2012

MIS VIEJOS TAN QUERIDOS





Según mi registro de nacimiento, vine al mundo el día miércoles 23 de abril del año de 1952 en la localidad de Paz de Río, Boyacá, Colombia. Fueron mis padres: Carlos Julio y Rosa Elvira, personas muy humildes y trabajadoras (policía él, maestra ella). Fui el mayor de los ocho hijos que Dios quiso regalarles: tres hombres, cinco mujeres. En medio de innumerables dificultades nos criaron con mucho amor, con inmensos sacrificios nos dieron abrigo, educación y buen ejemplo haciéndonos personas honorables, tal y como ellos lo fueron durante su larga existencia… ¡Jamás habré de olvidarlo!


ESPEJOS 
(Sonetos)

I 
Al mirar hacia atrás siento en el pecho 
la nostalgia del tiempo que ha pasado. 
¿Dónde está, se me fue, qué se habrá hecho 
la juventud, esa que tanto he amado?

Mas, no en vano he pasado por la vida, 
tengo cosas hermosas y entrañables: 
mis hermanos, mi madre tan querida 
y mis hijos que son tan adorables. 

Ya mis pasos parecen de cangrejo 
y, mi vida la miro en un espejo,
sin saber si al final habré cumplido.

Si viviré para alcanzar mis sueños 
o moriré dejando mis recuerdos: 
simplemente, confieso que he vivido. 


II 
Hoy extraño a mi padre, que se ha ido, 
y con amor recuerdo sus consejos.
Los mismos que sacamos del olvido 
cuando ya nuestros cuerpos están viejos. 

Conservo en mi memoria la escuelita
  aquella, la que yo tanto adoraba,
la que siempre veía tan bonita 
porque era mi mamá, quien enseñaba. 

Al cumplir mis sesenta años vividos 
agradezco que no han sido perdidos, 
pues he sido feliz día tras día 

y le pido al Señor, humildemente,
que llegado el momento de mi muerte: 
se haga su voluntad, y no la mía.


Rahulig/012
DRA




Imagen: Mis queridos padres
Del álbum familiar


jueves, 19 de abril de 2012

AMARGO DESPERTAR





En la madrugada del sábado 14 de abril, una súbita avalancha sorprendió a los habitantes de Paz de Río, mi pueblo natal, debido a que uno de los dos ríos que bordean el poblado aumentó su caudal de manera inusual sobrepasando los muros de contención. Las aguas corrieron raudas por la calle principal e inundaron toda la parte baja del municipio: Varias casas destruidas, por lo menos mil personas damnificadas y cuantiosas perdidas materiales, fue el saldo de esta nefasta noche invernal. 


BORRASCA 
(Soneto con estrambote)

Bajo bravas aguas de un crecido río 
quedó mi pueblito, tras borrasca impía, 
porque un arroyito que sutil corría 
se volvió, sin serlo, un caudal bravío. 

De repente el pueblo se llenó de frío
y el agua inclemente, sin piedad subía, 
el espeso lodo todo lo cubría 
y por cada calle, transitó el hastío. 

Luego del desastre llegó el nuevo día 
y, pudo entenderse lo que sucedía: 
la fuerte avalancha con su gran poder 

veloz, desbordada con rabia rugía,
  pero mi terruño con gran osadía... 
cual un ave fénix volverá a nacer. 


Querer es poder:
nuestra raza es fuerte, tiene valentía,
para levantarnos debemos caer.



Rahulig/012
DRA


Imagen: Paz de Río - Boyacá
Edwin Amaya


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