
Nidia, Cristina, Fabiola, Rosalba, Socorro, Lucía, Eulalia, Dalila, Élcida, Rito, Elver y el suscrito: fuimos los pioneros del curso segundo de bachillerato cuando inició labores el colegio "Marco A. Mejía" de Paz de Río, mi pueblo natal, allá por el año de 1967. Después vinieron otros compañeros, pero se me escapan sus nombres. No fuimos la primera promoción de bachilleres, porque únicamente estaba aprobado hasta cuarto año y tuvimos que buscar nuevos horizontes. ¡Cuántos años han pasado!... Me gustaría abrazarme con los queridos amigos de aquel lejano e inolvidable ayer estudiantil.
DESVELO
(Soneto con estrambote)
¡Oh, tiempo! Si pudiera de tu mano
ir a las aulas, donde está el olvido,
a mirar que el pasado no fue en vano
y que mucho quedó de lo vivido.
¡Oh! Si volver pudiera, hasta el arcano,
a comprobar que aún sigues dormido
en las letras de algún verso lejano,
porque moras en ellas escondido.
Letras que, como flores deshojadas,
reposan para siempre resguardadas
entre folios de libros y cuadernos
o se fueron con dulce algarabía
tras el ocaso de un remoto día,
dejándole a mi frente los inviernos.
dejándole a mi frente los inviernos.
Guardo en recuerdos tiernos
aquellos años de infantil desvelo,
con la grata nostalgia de su vuelo.
Rahulig/011
DRDA
Imagen: Alumnos debajo del Pomelo

