Ramón asomó silbando a la loma de la cruz, se detuvo a la vera del camino y extasiado miró a lo lejos aquel terruño querido; el mismo que hace años había abandonado con toda su familia a causa de la violencia. Hoy puede regresar a labrar nuevamente la tierra, disfrutar las delicias del campo y recomenzar en paz la vida que le habían arrebatado. Tomó de la mano a su querida Rosita, abrazó a sus hijos y... cantando, bajó hasta el valle.
LA VUELTA
(Carranguera)
Volvió a florecer el campo,
volvió a florecer la vida,
volvió a cantar el arroyo
dándome la bienvenida;
dándome la bienvenida
volvió la paz a mi tierra,
se callaron los fusiles...
por fin terminó la guerra.
Volvió a cantar la cigarra
y a volar la golondrina,
volvieron a mi ventana
el rocío y la neblina;
el rocío y la neblina
dándole vida a las flores,
que adornan con sus encantos...
la tierra de mis amores.
Bonito volver al campo
donde el sol calienta y brilla,
a disfrutar los encantos
de tan linda maravilla.
Bonito volver al campo
donde el sol calienta y brilla,
a disfrutar los encantos
de tan linda maravilla.
Volvió a ladrar el chandoso
y alegre cuida el rebaño,
volví a recorrer en burro
la tierra donde me amaño;
la tierra donde me amaño
donde tan feliz he sido,
y en las ramas del naranjo...
la paloma hizo su nido.
Volvieron los muchachitos
a correr para la escuela,
volvió a cantarle el abuelo
sus coplitas a la abuela;
sus coplitas a la abuela
como hace tiempos lo hiciera,
y ahora viviré en mi tierra...
hasta que el Señor lo quiera.
Bonito volver al campo
donde el sol calienta y brilla,
a disfrutar los encantos
de tan linda maravilla.
Rahulig/010
DRA
Imagen: Las segadoras
Carlos A. Estrada
