martes, febrero 04, 2014

COMO PERROS Y GATOS





Por aquí en mi vecindario hay un edificio de apartamentos en el cual conviven varias familias y, muy a menudo, tienen problemas ya que algunos de ellos hacen mucho ruido e incomodan a los vecinos. Generalmente, cuando se presentan los reclamos, terminan peleando y haciendo más ruido que el mismo causante del problema... mejor dicho: Predican, pero no aplican.


LAS QUEJAS

Pedro se queja de Juan,
Juan se queja de María
y María dice que Pedro
la molesta todo día.

Luisa se queja de Andrés,
Andrés se queja de Rita
y Rita dice que Luisa
anda siempre enojadita.

Pedro toca la trompeta,
Juan toca la batería,
María toca el saxofón
y Andrés toca chirimía.

Rita toca el redoblante,
Luisa toca guacharaca
y diariamente tocando
hacen feroz alharaca.

Cada cual en su aposento
ensaya una melodía,
se estremece el edificio
con la fuerte algarabía.
                                                                     
Entre tropeles conviven
como el perro con el gato,
tocando sus istrumentos
y peleando a cada rato.

Si alguno toca una nota
 el otro le hace un reproche
y el que vive reclamando
hace ruido cada noche.

"La paja en el ojo ajeno
es fácil de criticar,
pero la viga en el propio
la solemos ignorar"


Rahulig/014
DRA


Imagen: La Urbanización
Archivo particular



29 comentarios :

  1. Excelente metáfora, aplicable a muchos aspectos de nuestras vidas .
    Un fuerte abrazo abuelo!!!!

    ResponderEliminar
  2. Así es la vida entre vecinos muchas veces, no siempre es fácil convivir con ellos, pero le has sacado mucha gracia al jaleo vecindario.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. A buen entendedor con una canción le basta, tu pusiste la letra y yo la tarareo. Abrazos

    ResponderEliminar
  4. Un poema tan real cómo la vida misma y además con una terminación que nos tiene que hacer reflexionar.Yo vivo en un edificio de apartamentos y gracias a Dios no ocurre esto.Eres un genio "atrapando" esos versos al vuelo.Saludos

    ResponderEliminar
  5. Qué bueno el poema Rafael! Te felicito, lo he disfrutado a tope. Y el refrán final lo remata. Genial. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Bonitos versos con esa moraleja final en la última estrofa.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Gran poema con moraleja incluido, todos tenemos de esos vecinos que hacen relajo, saludos.

    ResponderEliminar
  8. Eso es una verdad. ¿Quien mira la viga en su ojo?

    Realista el poema descubriendo debilidades en el humano.

    Saludos Rafaél.

    ResponderEliminar
  9. Muy bueno Rafael, le haz puesto humor a un tema que en ciertos personajes es candente. La falta de respeto por el otro es un grave problema, existe en todos lados.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  10. Te salió un poema redondo con la realidad que a veces se vive Rafael! Muy bueno, un abrazo!

    ResponderEliminar
  11. Son unas rimas muy divertidas, de algo no tanto, que vivir en condominio, supongo que será muy complicado.
    Muchos besosdeanís, nuevo abuelo!!!

    ResponderEliminar
  12. Como siempre haces una poesía de una realidad que se vive en la actualidad, en las comunidades de vecinos de los edificios hay muchos problemas parecidos al que cuentas en tu entrada, lo retratas muy bien en ella.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Hola Rafael, esos problemas que nos dices en el vecindario existen en todos los sitios, raro es el edificio que no tenga unos inquilinos que vayan a la suya y no les importa que no están solos en el edificio, y si se les dice algo aun es peor, tu lo has plasmado muy bien en tu bonito poema y el refrán que dejas al final cuanta razón lleva, siempre vemos la paja en el ojo ajeno pero nunca en el nuestro.

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. ¡ uuyyyy que grandes verdades, Rafael ! eso suele pasar en lo bloques de vecinos casi todos los días y noches . Una Poesía muy divertida aunque es la pura realidad porque como bien dices todos vemos la paja en el ojo ajeno pero... en el propio ya es más difícil. Excelente y divertido Poema!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  15. Simpático y divertido poema-orquesta... si por lo menos tocaran la misma melodía...

    Abrazo y un beso suavecito para la chiquitina.

    ResponderEliminar
  16. La convivencia es un ejercicio difícil, pero muy necesario; bastaría que cada uno cediera un poco de su egoísmo para que todos pudiéramos vivir felizmente en paz. Como de costumbre, haces copla de cualquier tema.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  17. Hola, gracías por tu super rápida correspondencia a mi visita y por tu comentario.
    En él me dices que escogemos el camino y que no hay marcha atrás, creo que eso digo en mi entrada.
    Me uno a ti en lo que dices, es verdad no podemos cambiar el viento pero sí orientar las velas.
    Un abrazo y gracías por visitarme tan rapidamente.

    ResponderEliminar
  18. EJEMPLO MUY VÍVIDO DE NUESTRA COTIDIANIDAD.
    UN ABRAZO

    ResponderEliminar
  19. Pues cualquiera aguanta a esa familia, jajaja.
    Muy cierto es que vemos antes las molestias que producen los demás olvidando las propias.
    Un poema con mucho ritmo, lleno de realidad.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Me ha encantado Rafael, lindos versos y metáforas , con su moraleja, muy juguetón.
    Encantada de leerte.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  21. Muy inspiradora esa verdad de la vida real, esa algarabía de la noche a la mañana ocurre a diario, gracias Rafael por recordarnos que la convivencia pacífica es el Don, de la educacion, comprensión y paciencia.
    Un abrazo.
    Ambar

    ResponderEliminar


  22. Si quieres la luna, no te escondas de la noche.
    Si quieres una rosa no huyas de las espinas.
    Si quieres amor, no te escondas de ti mismo…

    Un abrazo lleno de energía positiva,
    para celebrar a tu lado
    con alborozo el fin de semana.


    Atte.
    María Del Carmen


    ResponderEliminar
  23. Buenísima y certera metáfora amigo poeta Rafael. Un gusto volver a leerte. Besos.

    ResponderEliminar
  24. Con que naturalidad e ingenio, has descrito nuestro refranero aplicado a la cotidianidad de la vida misma

    Saludos Rafael

    ResponderEliminar
  25. Has hecho un gran poema. Es difícil la convivencia y todos deberíamos de aportar nuestro granito de arena para hacerla mejor.

    Un placer leerte.

    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  26. Siempre tenemos que quejarnos de
    algo nunca estamos contentos con
    lo que tenemos..
    Lindo poema...
    Besos.

    ResponderEliminar
  27. Así es, nos quejamos demasiado Rafael, en lugar de quedarnos con las cosas buenas. Muy buenos versos. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amigo.

    ResponderEliminar
  28. Como en la canción de Celia Cruz: Burundanga le dio a Muchilanga, Muchilanga le pegó a Barrnebé...Saludos. Carlos

    ResponderEliminar
  29. Rafael. Este poema me ha arrancado una sonrisa, muy simpático y conozco de sobra los vecinos ruidosos. Yo vivía en un edificio en Buenos Aires, donde los vecinos hacia mucha vida nocturna. Como nosotros estábamos en el primer piso, y los dormitorios estaban pegados a la cocina, se escuchaban todo tipo de ruidos. Nosotros nos acostábamos a dormir muy temprano. Por eso escuchábamos la rutina nocturna, que impedía dormir. Jugaban a los dados, ponían la televisión a un volumen altísimo. Mas arriba los vecinos se peleaban entre ellos...
    Muchas quejas, pero nunca efectivas.

    Me hiciste viajar en el tiempo...

    ResponderEliminar

Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.

Archivo por etiquetas

Buscar en este blog