sábado, marzo 31, 2012

TIEMPO, TIEMPO, TIEMPO...





El tiempo pasa volando, nuestros hijos crecen, no nos damos cuenta y se hacen mayores. Al mirarlos comprendemos que ya son adultos, que forjarán su propio destino, que se harán independientes y en silencio rogamos que nos hagan parte de sus vidas sin echarnos al olvido. Nuestra hija menor, se convirtió en mujercita de un momento a otro, no sé si es tristeza o alegría, pero siento algo extraño dentro de mi... Pero, de todas maneras, la vida sigue su curso.


MI DULCE NIÑA 

Niña mi niña, mi dulce niña... 
que hoy luces linda, bien arreglada, 
usas vaqueros, llevas tacones 
y tu carita está maquillada. 

Niña mi niña, mi dulce niña...
sin darme cuenta pronto creciste,
vives pensando en cosas de grandes 
y vuelas alto, me pongo triste. 

Niña mi niña, mi dulce niña...
que ya no juegas en la campiña, 
bájate pronto de esos tacones 

y siempre alegre, fresca, lozana, 
dame un abrazo cada mañana...
niña, mi niña, no me abandones. 


Rahulig/012 
DRA 


Imagen: Paola Rosa 
Autorretrato



40 comentarios :

  1. El tiempo pasa y debemos dar gracias a Dios que podamos ver la obra de nuestro amor. ¿No te parece?

    Felicitaciones, tienes una hija hermosa.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  2. Hermosa y entrañable poesía . uno forma un nido y luego los hijos levantan el vuelo y por más que duela , hay que dejarlos volar y que vivan su vida y siempre estará el nido presto por si necesitan regresar.
    Muy tiernos tus versos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Nunca se irá del todo.
    Tiene tu misma sonrisa.
    Un beso a los dos.

    ResponderEliminar
  4. Asi es la vida, ellos crecen y nosotros nos hacemos viejos.
    Bicos

    ResponderEliminar
  5. Hola Rafael,

    Tu hija es muy hermosa e moderna.
    Tem lo semblante com tu. Lo sabes?
    Que Dios lhe conceda saude e bien estar.
    Belíssimo escrito dedicado a tu doce nina.
    Felicitaciones, padrecito.

    Abrazos de luz.

    ResponderEliminar
  6. No te preocupes Rafael, esa hermosa mirada no te va a abandonar nunca, sólo saldrá a vivir de vez en cuando y volverá siempre a sus seres queridos, tiene en su sonrisa aires de bien ganada libertad, (además de sus aparatos dentales ja ja ja) Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Los que somos padres sabemos que nuestros hijos crecen y en su adolescencia parecen que nos abandonan, pero cuando forman familia vuelven a nosotros y recuperamos a esos seres que un dìa hicieron nacer en nosotros un amor que no hay palabras para describirlo.

    un abrazo

    fus

    ResponderEliminar
  8. Felicitaciones Rafael, por tu hija y por tus maravillosos versos en los cuales veo reflejados también mis pensamientos de padre.

    Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
  9. Amigo Rafael; rezuma amor paterno !que ternura!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. ¡Hola! Rafael.
    Nosotros tenemos dos hijos mellizos. Tienen 25 años y parece que fue ayer cuando los llevabamos en el capazo y disfrutabamos de su infancia.
    El tiempo pasa inexorable y todo va en cadena.
    Preciosa Poesía, homenaje a tu querida princesa.
    Un abrazo, Rafael.

    ResponderEliminar
  11. Que linda tu hija y q lindas palabras le dedicas. Saludos.

    ResponderEliminar
  12. Tu hermosa hija seguirá siendo tu niña, tenelo por seguro. Mis mayores deseos de Felicidad para vos y todos quienes te rodean.

    ResponderEliminar
  13. No tengo hijos pero lo que constatado con mis sobrinos que te vuelan sin darte cuenta, pero vuelven al nido y siempre con mucho amor.
    Tu hija es todo una joya la cual siempre va a estar unida a ti por muchas cosas que vaya haciendo.
    El verso es precioso, como todos tus escritos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  14. Precioso poema a tu linda niña Rafael, no tengo hija pero puedo imaginar lo que se siente verlas convertidas en mujer no te abandonara amigo si tu eres un buen papá tendrás a tu niña por siempre, cerca tuyo.

    Un gran abrazo que tengas un feliz domingo.

    ResponderEliminar
  15. Tu hija feliz del papá que le toco, con esos versos en vuelo para una niña hermosa y fresca.

    Besos

    ResponderEliminar
  16. Querido Rafael. Hace muy poco sentía lo mismo que tú. Deseaba detener el tiempo para que mis hijos no desplegaran sus alas tan pronto.

    Un día, encontré una estampita de la Virgen en mi bolsa; la tenía desde hacía tiempo, pero no me había dado a la tarea de leer lo que decía detrás.

    Su mensaje me llenó de gozo y paz interior en aquellos momentos, cuando me entristecía por el próximo vuelo de mis hijos.

    Hoy, te lo comparto, para que la Virgen también te llene tu corazón de dulce paz y amor.

    Cuando tus hijos crezcan...

    Aprenderán a soñar, pero no soñarán tu sueño...

    Aprenderán a pensar, pero no pensarán como tú...

    Aprenderán a vivir, pero no vivirán tu vida...

    Aprenderán a cantar, pero no cantarán tu canto...

    Aprenderán a volar, pero no volarán tu vuelo...

    Pero no te aflijas, porque cuando ellos vuelen, canten, sueñen, piensen y vivan, verás en ellos la semilla germinada que sembraste en sus corazones y serás feliz.

    Un beso, querido Rafael. Y goza a tu hijita cada día, que de seguro ella nunca se irá de tu corazón.

    ResponderEliminar
  17. Tienes razón que raido se va el tiempo...

    Besos

    ResponderEliminar
  18. La vida es así,como suele decirse siempre:
    Es ley de vida que así sea.
    Y sí que es un mar de sensaciones indefinibles lo que se siente, viendo de pronto a tus niños haciéndose hombres y mujeres aferrándose a la vida,la suya propia...
    Muy bonita tu niña y el poema que le dedicas también.
    Besos para ambos.

    ResponderEliminar
  19. Ya vendrán tiempos en que los nietos alegrarán tus días, renovando el cariño mutuo imperecedero.
    Entonces, Rafael, brotarán simultáneamente nuevos versos de tu imaginación sin límites.

    Felicitaciones por la hija...y por los versos.

    ResponderEliminar
  20. Ellos crecen, nosotros menguamos; así la vida nos va dejando la talla de cada instante. Ya tienes toda una mujer. ¡Felicidades!

    ResponderEliminar
  21. no hay motivo mejor para escribir, felicidades por tener algo de lo que estar orgulloso, saludos

    ResponderEliminar
  22. Ay, Rafael... es que sentimos como padres y siempre veremos a nuestros hijos como pequeños, sobre todo al menor de todos... en nuestro caso, a la menor.

    Un poema... como se diría vulgarmente, pero no por eso desdeñable la frase... "de amor de padre"

    Abrazos, Amigo.

    ResponderEliminar
  23. ¡Hermosa niña y poema! seguro que está orgullosa de ti, como tu lo estás de ella.
    (He estado ausente un tiempo, por problemas de salud de uno de mis hijos)
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  24. Me gusta tu blog, te sigo.
    SALUDITOS

    ResponderEliminar
  25. Por acá hemos estado en un abrazo fraterno con los dos hermanos colombianos, viajando en moto por esta amada América.
    En ellos fue el abrazo a todo tu pueblo!!!!

    Querida Rafael

    Te visito para darte las : Gracias por siempre estar!!!

    Deseandote: Buena Semana para ti y seres queridos!!!

    Cariños

    ResponderEliminar
  26. Nos crecen los hijos y eso extraño que sentimos es orgullo y satisfacción.
    Se ve tu corazón en este poema.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  27. Bello escrito, se nota que eres un buen padre.

    ResponderEliminar
  28. Mi querido Rafael... pues a hacerte a la idea que algún día tendrá que tomar su vuelo, pero con la certeza que sus alas saben donde despegaron...disfrútala.
    abrazos.

    ResponderEliminar
  29. Rafael se te ve buen padre, seguro que tu hija y el resto de los tuyos sois una familia muy unida. Si además os une la pasión por la rama artística ¡menudo regalo para vuestra población!

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  30. Un poema con mucho corazón.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  31. Hermoso poema! especialmente emotivo; demuestra un profundo amor y cariño por su hija...
    Saludos y un gran abrazo desde la distancia;)

    ResponderEliminar
  32. Dulce niña ...dulces versos... son un canto de amor... el tiempo es un ladrón de segundos , minutos horas , dias y años y en su circulo todos crecemos y envejecemos la historia se repite de generación en generación.

    Cuando somos niños queremos ser mayores y cuando somos mayores queremos ser niños.

    Besos de MA.

    ResponderEliminar
  33. Rafael esto mismo nos pasa a todos los padres, que no queremos que los hijos se hagan grandes, pero todos fuimos hijos. un abrazo desde Jaén

    ResponderEliminar
  34. Tus ojos miran la niña, la realidad mira
    a una mujercita que empieza acaminar por
    la vida vestida de tacones y vaqueros...
    nada podemos hacer, solo aceptar el paso
    del tiempo aunque nos duela, pero tu hija
    será siempre "la niña de tus ojos" y jamás
    te abandonará. Me conmovió tu ternura Poeta.

    Un abrazo grande lleno de esperanzas para ti.

    ResponderEliminar
  35. Que lindo poema para una bella hija. Un abrazo mi querido Rafael y felicitaciones por ser tan buen padre, esposo e hijo.

    ResponderEliminar
  36. Ay, Rafael, que coisa ambivalente é vermos as nossas crianças crescerem!

    Um abraço solidário, rrss

    Doce Páscoa para ti e família.

    ResponderEliminar
  37. A mi me pasa con mis hermanas y mas con la menor que la tuve en brazos y hoy tiene 16 años.

    Muy lindo poema a tu hija.

    Saludos

    ResponderEliminar
  38. Hermosa tu hija amigo... El tiempo pasa, no da tregua... "El camino de la vida", como la canción Colombiana. Y como padres se nos va el tiempo...muchas veces nos perdemos de tantos pequeños momentos con ellos.
    Tu poema me ha dado Nostalgia...
    Un gran abrazo Rafael

    ResponderEliminar
  39. Es preciosa!!
    Y en ella dejaste la huella del tiempo.

    Besos, Rafael.

    ResponderEliminar
  40. Ves a tu niña que se te va de la mano y yo espero que mi nieto me traiga viznietos.....
    Bello poema y muy de siempre en su interior al tratar de los hijos que se nos escurren de las manos haciendose mayores sin darnos cuenta, muy bueno...
    Saludos afectuosos
    Leonor.

    ResponderEliminar

Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador: con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.