domingo, julio 27, 2014

EN EL PANTANO DE VARGAS





Según cuenta la historia, la primera vez que se enarboló la bandera colombiana fue el 25 de julio de 1.819 durante la Batalla del Pantano de Vargas, en la cual, los "descamisados" (así les decían a los soldados criollos) vencieron al ejercito español marcando el rumbo definitivo de la independencia. Ese día, catorce llaneros, al mando del coronel Juan José Rondón lograron salvar una causa ya perdida plantando el tricolor en lo más alto del cerro el Cangrejo, hoy cerro de Rondón, sobre el cual se erige el grandioso Monumento a los catorce Lanceros, obra del Maestro Rodrigo Arenas Betancourt.


A LOS LANCEROS

En la gran batalla del Pantano'e Vargas
la bandera se iza por primera vez;
coronando gestas y luchas amargas
tras una campaña plena de altivez.

Catorce soldados pobremente armados
del llano llegaron con gran decisión;
harapientos ellos, los descamisados,
al mando del fuerte Coronel Rondón.

¡Salve usted la patria!, Bolívar le grita,
cuando todo estaba ya casi perdido;
el abanderado su pendón agita
y de las cornetas se escucha el sonido.

A la orden sale Rondón lanza en ristre,
¡Valientes seguidme! Dice a sus lanceros;
y aunque el enemigo con furia resiste,
logran la victoria los bravos llaneros.

Hasta una colina cerca del pantano
con fuerza bravía subió el pelotón;
blandiendo sus lanzas, una en cada mano,
y allá el estandarte implantó Rondón.

Desde entonces brillan tres vivos colores:
amarillo el oro, azul nuestro cielo
y roja la sangre, de los gladiadores,
derramada en aras del ferviente anhelo.

Así fue la historia de nuestra bandera,
escrita con letras de gloria y honor;
pues en aquel día fue la vez primera
que se enarbolara nuestro tricolor.


Rahulig/014
DRA


Imagen: Monumento a los Lanceros
Paipa - Boyacá



lunes, julio 21, 2014

EL RESTAURANTE ANTIOQUEÑO





Conozco a Doña Inés Arango tal vez desde que tengo uso de razón. Llegó al pueblo proveniente del departamento de Antioquia, por allá en los años sesentas del siglo pasado, con su esposo Don Pastor Agudelo (q.e.p.d.). Abrieron un pequeño restaurante en el cual ofrecían la comida tradicional de su tierra natal, destacándose, por supuesto, los frijoles antioqueños. He sido uno de sus clientes y me precio de ser su amigo, mil gracias Señora Inés por su estupenda sazón, Dios la guarde y la bendiga.


EL "COMBINAO"

Si bajan a Paz de Río
no dejen para después,
comerse unos frijolitos
allá donde Doña Inés.

Son sabrosos de verdad
nadie los puede igualar,
pues ella tiene un secreto
para muy bien sazonar.

Ofrece en su restaurante
 el famoso "combinao",
que se compone de arroz
y fríjoles con hogao.

Si usted desea le pone
por encima un huevo frito,
agregándole también
una pizca de ajicito.

En un plato de los hondos
se sirve todo a la vez,
porque así sabe mejor
según dice Doña Inés.

Degustar un "combinao"
es sagrada tradición,
no solamente en el pueblo
sino en toda la región.

No se les olvide entonces
si quieren cumplir un sueño,
visitar en Paz de Río
el Restaurante Antioqueño.

No hay manera de perderse,
es un pueblito pequeño.


Rahulig/014
DRA


Imagen: Doña Inés y su hijo Ariel
Fotografía familiar


viernes, julio 18, 2014

PEPITAS DE TIEMPOS IDOS





Los mortiños colombianos (Hesperomeles goudotiana) son árboles nativos de la región andina cuyos frutos perecen manzanas en miniatura, los pomos maduran en rojo y negro. Se les podía encontrar abundantemente a la orilla de los caminos, en los bosques y solares. Hoy en día, su presencia ha disminuido ostensiblemente debido al deterioro ambiental, pero todavía puede uno toparse con alguna matica cargada de mortiños, comerse varias pepitas y recordar la niñez al saborear su dulzura. 


LOS MORTIÑOS

Todavía se ven mortiños
del caminito a su vera,
los que comíamos de niños
como manjar de primera.

Cuando estábamos chiquitos
e íbamos para la escuela,
negros y coloraditos
echábamos a la muela.

Mortiños de mi pasado
con ribetes de alegría,
al recordar el bocado
que tan a gusto comía.

Todavía se  ven mortiños
aunque cada vez más pocos,
por culpa de algunos pillos
depredadores y locos.

Que destruyen el ambiente
al tumbar los arbolitos,
donde Dios está presente
y anidan los pajariros.

Mortiños de dos colores
mi corazón los evoca,
añorando sus sabores
agüita se hace la boca.


Rahulig/014
DRA


Imagen: Matica de mortiños
De la red



Mi foto
Vine al mundo en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1.952 y actualmente, resido en la ciudad de Tunja. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes, el aire del campo, toco la guitarra, monto en bicicleta, cultivo amistades y vivo contento. Muchísimas gracias por visitarme, leerme y comentarme; sus opiniones ponen alas a mis delirantes sueños. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador intentando ser poeta, guitarrero y trovador.