domingo, marzo 29, 2015

AQUELLA YEGUA ALAZANA





Tal vez tendría yo doce o trece años cuando murió la Mariposa, una yegua alazana que mi abuelito tenía. En ella me montaba a puro pelo, sin riendas ni freno para bajar hasta el pueblo y hacer algún mandado... cierto día, yendo al galope, una liebre cruzó de improviso de un lado al otro del camino y, como la yegua era pajarera, frenó de sopetón echándome por tierra: cuatro fracturas en el brazo izquierdo fueron las consecuencias del tremendo costalazo.


LA MARIPOSA

A mi alazana cerrera
Mariposa le decían,
todos los que lo veían
adornando la pradera.

De cara blanca ella era,
sus bellas crines le hacían
un capul cuando caían
como luenga cabellera.

Recuerdo que la montaba
a pelo, sin aparejo,
hasta que un día me tumbó

mientras rauda galopaba
y al ver pasar un conejo:
la Mariposa paró.

Ah... mi yegüita alazana,
recuerditos me dejó.


Rahulig/015
DRA


Imagen: Yegua alazana
De la red.



domingo, marzo 22, 2015

LA BANCA DE LA ESQUINA





Aunque Ángel María le suplicaba cada vez que tenía la oportunidad, Araminta no le daba ni la más mínima esperanza. Lo mantenía siempre a distancia y evadía encontrárselo para evitar que él insistiera en su pedido. Así pasaban los días y nada que el pobre hombre lograba su cometido, ella seguía siendo renuente ante la insistencia de su enamorado. Recuerdo, lo veía cada día sentado en la banca de la esquina, esperando a que pasara... para insistirle otra vez.


PRETENSIÓN

¿Por qué eres tan esquiva morenita,
por qué eres tan arisca y retrechera?
Si solamente quiero esa cosita
que ocultas como si un tesoro fuera.

No me trates así, no seas malita,
no pongas a mi sueño talanquera;
escucha mi pedido, señorita,
no dejes impasible que me muera.

Tú bien sabes lo mucho que pretendo
tener ese tesoro, pero entiendo,
que no será posible mi quimera.

¡Por qué! Si no es pecado desearlo,
¡por qué! Si sólo anhelo contemplarlo:
tu retrato guardado en mi cartera.


Rahulig/015
DRA


Imagen: Esquina de Tibasosa
José Orlando López



jueves, marzo 12, 2015

UNA VIDA POR VIVIR...





Ser padres es ardua labor, mucho más aún, ser buenos padres. Sin embargo, por naturaleza procuramos hacerlo de la mejor manera posible; con aciertos, con errores, pero con las mejores intenciones y siempre pensando en el bienestar de nuestros hijos. Yo, creo haberlo hecho bien: mis vástagos, aunque no son perfectos son buenas personas, he tratado de guiarlos por el buen camino para que ellos hagan lo mismo en sus hogares. Eso espero, el tiempo lo dirá... veinte años cumple hoy, nuestra hija menor, veinte años y una vida por vivir.


VEINTE AÑOS

Veinte años ha cumplido
Paola Rosa,
veinte años que ha vivido
cual mariposa.

Veinte años en la vida
son primavera,
son paloma que anida
por vez primera.

Espigas bailarinas
en los trigales,
con brisas matutinas
tras los cristales.

Son anhelos o sueños
y despertares,
de nacientes empeños
suaves cantares.

Años que nos ofrecen
dulces razones,
el huerto donde crecen
las ilusiones.

Son flores en un lienzo
recién pintadas,
  un hermoso comienzo...
 mil campanadas.

Veinte años ha cumplido
mi muchachita,
mi princesa que ha sido
siempre bonita

A mi Dios hoy le pido:
por Paolita.


Rahulig/015
DRA






Imágenes: Con los hijos
Del álbum familiar



Mi foto
Vine al mundo en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1.952 y, actualmente, resido en la ciudad de Tunja. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, toco la guitarra, monto en bicicleta, cultivo amistades y vivo contento. Muchísimas gracias por visitarme, leerme y comentarme; sus opiniones le ponen alas a mis sueños. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador intentando ser poeta, guitarrero y trovador. El árbol perece, pero la semilla permanece.
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