domingo, junio 19, 2016

LA CASITA PRIMERA...





La primera casa que tuvieron mis viejos, era una casita pequeña. Nuestro padre, como tenía ideas de arquitecto, la construyó de tal manera que allí funcionaba el negocio de billares y a la vez, la vivienda. El local alojaba tres billares, seis mesas con sus respectivas sillas, la radiola y el bar. En la parte trasera del negocio quedaba la vivienda, construida alrededor de un pequeño patio: constaba de dos habitaciones, la cocina, el baño, una alberca y un cuartico para el carbón. La familia fue creciendo y, entonces, nos fuimos a una casa más grande e igualmente adecuada. Esta sigue en nuestras manos... la primera, se halla abandonada.


MEMORIAS

Los días más felices
están allá, en el pueblo,
  el pueblo de los viejos…
los recuerdos mejores
ahora están muy lejos.

Los días más felices
están allá, en la casa,
  la de los tiempos idos…
los recuerdos mejores
ahora están perdidos:

Los ojos de mi madre
con su dulce mirada,
la mano de mi padre
  guiando la manada…
de todo, todo aquello
ya no me queda nada.

Recuerdos solamente
de mis progenitores,
del ayer tan ausente
  con ríos de colores…
turpiales en el patio
y en la ventana flores.

Dos tumbas separadas
y un hijo dolorido,
dos tumbas conjugadas
  en un triste latido…
el latido implorante
de un corazón partido.

Los días más felices
están aquí, en el alma,
   en el alma guardados…
los recuerdos mejores
jamás son olvidados.


¡FELIZ DÍA, PAPÁ!


Rahulig/016
DRDA


Imagen:La casita primera
Google Earth


lunes, junio 13, 2016

PARANDO LA OREJA...





Ahí estaban los dos, sentados en el escaño, hablando pausadamente en una sosegada tarde citadina. Como yo estaba en una banca cercana a la de ellos, alcanzaba a escuchar el tema de su conversación: Hoy en día, compadre, se muere alguien y ahí sí se vuelve popular por esa vaina que llaman "redes sociales"; aparecen fotos del "finado" por todos lados y le escriben miles de cosas que muy seguramente no se las dijeron en vida. Malaya sea, respondió el otro, con notoria pesadumbre...  ¡ya pa'qué, si el difunto no las ve!


SOLEDUMBRE

No quiero ser cuando muera
póster de redes sociales
con frasecitas casuales
diciendo, ¡qué bueno era!
Quiero ser como cualquiera
de los difuntos de antaño,
los que tenían cada año
en su morada sombría:
un ratico de alegría
y el amor de su rebaño.

Nuestra única realidad
es de la tierra el pedazo
donde al final del ocaso
seremos eternidad.
Yo quisiera de verdad,
cuando todo esté cumplido,
allá en mi pueblo querido
  mi tumba poder cavar…
y, los recuerdos sembrar,
para cosechar olvido.

Soledumbre, soledumbre
tras el dolor y la pena,
morir es una costumbre
y vivir una condena.


Rahulig/016
DRDA


Imagen: En el escaño
De mi móvil



lunes, junio 06, 2016

HA LLEGADO UN ÁNGEL





Tras un extenuante trabajo de parto, que se prolongó por más tiempo de lo normal: hoy seis de junio del año 2016 a las cero horas cuarenta y tres minutos, nació Martina, la nueva nieta que estábamos esperando, y con inmensa alegría la hemos recibido. Este bello angelito llega como un milagro bajado del cielo ya que el embarazo era de alto riesgo según doctores, pero gracias a Dios terminó muy bien. Entonces, ya son cinco los nietos: Juliana, Juan Manuel, Samantha, Tania Liseth y, por supuesto, Martina... la chiquitina.


MARTINA

Llegó, llegó por fin... llegó Martina,
no en barco ni en avión ni en limusina.

La trajo una cigüeña volandito
de París hasta Tunja, en su piquito;
con mitoncitos blancos, su gorrito
y un lindo mameluco rosadito.

Parece un angelito en miniatura,
delicada y preciosa su figura.

Es una porcelana tan divina
  que provoca cubrirla, despacito…
con besos impregnados de ternura.


Innata la dulzura
de Martina y Paola, cual dos rosas:
¡encantadoramente primorosas!



Rahulig/016
DRDA






Imagen: Martina y mamá
De mi móvil



Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes, suelo pintar, canto, toco la guitarra, monto en bicicleta y vivo muy contento: soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador intentando ser poeta, guitarrero y trovador. Muchas gracias por visitarme, leerme y comentarme.

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