
Hoy quiero dedicar este sencillo poema, a un ángel, que ha enfrentado con mucho valor la enfermedad que le agobia, pero no la vence; por el contrario la hace cada día más fuerte para enfrentar el destino con mucho optimismo. Es Cari, un verdadero ejemplo de vida en el mundo. Para ella, y para Yoli su amorosa madre, un abrazo con cariño.
NIÑA
Sus ojitos que brillan de alegría
iluminan, alegres, la mañana;
y también la ventana se engalana
al verla primorosa cada día.
Es un canto de alegre melodía,
es único primor, entre primores;
es un amor, entre diez mil amores,
con su risa de niña todavía.
Es un ángel bendito del amor
que venciendo con creces el dolor,
va enfrentando con noble valentía...
La escabrosa rudeza del camino,
superando las pruebas del destino
con fe, con esperanza y osadía.
¡Dulce niña que ríe, todavía!
Imagen tomada del blog:




