domingo, septiembre 28, 2014

TRADICIONES FAMILIARES





Por aquí en nuestra tierra es muy común que los hermanitos o los primitos le hereden la ropita que van dejando a los que vienen detrás. En nuestro caso, la prima Juliana le ha regalado a Tania, un vestidito amarillo de cuando ella era bebé y, por supuesto, la hemos puesto a "estrenar" con una gran expectativa. Le ha quedado muy bien, se ve muy bonita con su nuevo traje... no he resistido la tentación de hacerle unas estrofas a tan especial momento.


EL VESTIDITO

Un vestidito amarilllo
Juliana le regaló,
y Tania con alegría
su nuevo traje lució.

El abuelo a toda prisa
su cámara disparó,
y tan bonito momento
en un retrato quedó.

Un girasol muy coqueto
de repente apareció,
y enamorado de ella
florecitas le pintó.

El sol al verla tan linda
por el balcón se coló,
y con rayitos dorados
su carita iluminó.

Al instante un canarito
en el barandal posó,
y sus dulces melodías
a la niña le cantó

También un loco pollito
hasta la puerta llegó,
y piándole tiernamente
cariñoso la miró.

Para completar el coro
un turpial se les unió,
y al trinar de pajaritos
una nana se escuchó.

Se hizo bella la mañana
tras el mensaje de amor,
que nos trajo el vestidito
de amarillito color.


Rahulig/014
DRA


Imagen: Las nietecitas
Del álbum familiar




miércoles, septiembre 24, 2014

LAS AGUAS MUSTIAS





Nuestro Río Grande de la Magdalena, en Colombia, fue durante mucho tiempo la columna vertebral del país: a lo largo de su cauce navegó el progreso desde el litoral hasta el centro de la nación; de sus aguas salieron por años los peces que alimentaban, no solamente a los pescadores, sino a la gran mayoría de los colombianos. Pero, hoy en día, el río se encuentra triste, el río se está muriendo, el boga añora el pasado y llora su amarga pena, el Magdalena.


PESCADOR

La misma barca atravesando el río,
el mismo pescador con su atarraya;
una mujer que espera en el  bohío
y niños juguetones en la playa.

Mas, el canasto ahora está vacío,
la escasez lo acompaña a donde vaya;
el pobre pescador triste, sombrío,
solamente pronuncia un amalaya.

Tras largos días de bogar silente
no habrá peces ni pan sobre la mesa;
se fue la vida que habitaba el agua,

muere de pena su caudal doliente,
el boga añora con fatal tristeza
y abandonada yace la piragua.


Rahulig/014
DRA


Imagen: El río Magdalena
De la red



Mi foto
Vine al mundo en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1.952 y, actualmente, resido en la ciudad de Tunja. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, toco la guitarra, monto en bicicleta, cultivo amistades y vivo contento. Muchísimas gracias por visitarme, leerme y comentarme; sus opiniones ponen alas a mis delirantes sueños. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador intentando ser poeta, guitarrero y trovador. El árbol perece, pero la semilla permanece.