viernes, 16 de marzo de 2018

SUPLIENDO NECESIDADES





A María, la veo diariamente recorriendo las calles del centro de la ciudad. Es una bonita morena de pelo negro rizado, alta, esbelta, de apenas veinte años y lleva marcadas en su rostro las huellas del sufrimiento. Se rebusca la vida vendiendo frutas en los semáforos, trabajando en casas de familia o haciendo mandados en una bicicleta de los años de upa. Antier, esperando el cambio del semáforo, aproveché para preguntarle cual era el motivo de su incansable trajinar... lo que me contó, resume la historia no sólo de ella, sino la de miles mujeres que son maltratadas e ignoradas en este mundo.


MARÍA
(Coplas)

Tres hijos tiene María
flor marchita en primavera,
tres hijos… y su marido
se fue con otra cualquiera.

Viven en una piecita
de nueve metros cuadrados,
en la misma cama duermen
con cartones arropados.

No tienen agua potable
 y se alumbran con mechero,
tampoco salubridad
ni gas para el reverbero.

Vende frutas en la calle
y flores o lo que sea,
de sirvienta en casa ajena
barre, cocina y trapea.

Sus tres niños lo son todo
y por ellos da la vida,
los mantiene a duras penas
con miseria recogida.

De pequeña sufrió mucho
fue abusada y castigada,
por un criminal padrastro 
y una madre descarada.

Ahora le toca guerrear
supliendo necesidades:
son las crueles injusticias
de hipócritas sociedades

Veinte años tiene María
flor marchita en primavera,
veinte años… y su marido
se fue con otra cualquiera.

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Derechos Reservados Copyright © 2018
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: La niña del semáforo.
De de la Internet.


jueves, 8 de marzo de 2018

LA POESÍA POPULAR





La poesía lírica popular, a diferencia de la excelsa o culta, es sencilla tanto en forma como en lenguaje y temática (el amor, el trabajo, la amistad, los viajes, las fiestas, la naturaleza y otras tantas actividades de la vida cotidiana). La excelsa se encumbra sobre un pedestal, encasillada en su propio contexto, mientras que la popular se basa en la espontaneidad de lo simple, es elemental y sus características la hacen sumamente asequible: vocabulario afable, versos rimados con un número específico de sílabas y musicalidad constante. Todo lo anterior, le otorga gran facilidad de memorización, convirtiéndola en un medio ideal para transmitir de manera recitada o cantada el acervo tradicional de los pueblos.

Contra la poesía de las nubes, la poesía de la tierra firme.
(Nicanor Parra)

DEL COMÚN
(Coplas)

Yo no soy poeta excelso
más bien lo soy popular,
de los que escriben y cantan
conforme suelen hablar.

Por tal razón mi poesía
es simple y elemental,
con aromas pueblerinos
del hacer tradicional.

Tienen mis versos el tinte
del conversar cotidiano,
porque ostentan como yo 
 abolengo campechano.

Es mi costumbre escribir
con lo justo y necesario,
del común de los hablares
se nutre mi diccionario.

Mis poemas son sencillos
y afloran del corazón,
sin vocablos rimbombantes
ni arabescos a montón.

Soy alguno de los tantos
humildes escribidores,
que pasan inadvertidos
por estos alrededores.

Mas, como no me interesa
estar en sitial de honor:
prefiero no ser "poeta"
y, en lugar, ser trovador.

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Derechos Reservados Copyright © 2018
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: El Indio Rómulo.
De la Internet.



jueves, 1 de marzo de 2018

LA UNIÓN FRATERNAL





Hace algunos días durante la celebracion de los cincuenta años de Fanny, la esposa de Omar, tuvimos oportunidad de reunirnos los ocho hijos de Rosa Elvira y Carlos Julio: Lidya, Nubia Teresa, Bethy, Alcira, Elvira Margarita, Carlos Arturo, Omar y Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche; los hermanos en pleno, como cuando de niños vivíamos en el pueblo. Fue un día maravilloso, disfrutamos de una bonita fiesta en medio del amor fraternal y del cariño de parientes y amigos. Agradezco inmensamente todas las atenciones y les dedico un poema para inmortalizar la alegría del feliz reencuentro.


HERMANDAD
(Soneto)

Los hermanitos otra vez reunidos
celebrando el amor alegremente,
recordando a los seres más queridos
en un día de sol resplandeciente.

Jamás se olvidarán los tiempos idos
cuando éramos felices, simplemente,
bajo el materno seno protegidos
y guirnaldas de besos en la frente.

 Nos dejaron los viejos la fragancia
de una hermosa y risueña primavera, 
preciados años de dichosa calma

en el calor fraterno de la estancia;
regalos que un lejano ayer nos diera
y... que anidan eternos, en el alma.

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Derechos Reservados Copyright © 2018
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Los hermanos Lizarazo.
Del álbum familiar.

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