jueves, 15 de diciembre de 2016

EN RIMA JOTABÉ





Hay días de días, hay días en que todo es un fiasco. Esta mañana me levanté tempranito con ganas de escribir algo, pero no me salía ni una sola frase y encima de todo estaba haciendo un frío impresionante. Me antojé de un cafecito con aguardiente y, en mi alacena, no había ni lo uno ni lo otro. Para colmo de males se desgajó un aguacero de los mil demonios y no pude salir a comprar lo necesario para calmar mis antojos… finalmente, apelando al buen humor, se me ocurrió componer algo referente al mal comienzo del presente día, usando la Rima Jotabé.


MALA SUERTE
(Jotabé)

I
Quiero escribir, mas no me inspira nada,
hoy nada sé, mi mente está nublada.

Ya las musas están de vacaciones
y no me salen versos ni canciones;
se quedaron dormidas las pasiones
en tanto que se van las ilusiones.

La mañana se muestra negra y fría
  haciendo más aciago el triste día...

me pongo una camisa algo arrugada
y noto que le faltan los botones.
¡Maldita de la mala suerte mía!

II
De pronto se desgaja un aguacero
y veo en el tejado un agujero.

Me cae en la cabeza una gotera,
se mojan mi libreta y lapicera;
quisiera una copita tan siquiera
y, me la tomaría, si pudiera.

Pero la botellita está vacía
  por culpa del compadre Polanía…

que chupa sin parar como ternero
y acaba con el trago a la carrera.
¡Maldita de la mala suerte mía!


Rahulig!016
DRDA


Imagen: Dos Copas.
Oscar Eslava.


domingo, 11 de diciembre de 2016

OTRA VEZ LAS NAVIDADES





Las mejores regalos salen del corazón, todos necesitamos comunicación y amistad: un poco de amor, un abrazo inocente, un beso furtivo, una suave caricia, un roce en la mejilla, una mano tendida o una visita de vez en cuando. ¿Por qué hemos de suponer que las necesidades afectivas del ser humano se hacen más notorias en las navidades? Cualquier momento es preciso para demostrar el afecto, el afecto de verdad, el de carne y hueso, el que se da cara a cara con la mirada amorosa y la sonrisa en los labios... no solamente ese telefonazo de cada año.


DESEOS
(Décimas y coletilla)

Para estas fiestas no quiero
regalitos materiales,
ni tarjeticas virtuales
ni por WhatsApp un letrero.
Deseo un abrazo sincero
de los que gusten venir
a mi casa y compartir
las natillas, el buñuelo,
las canciones del abuelo
y un chiste para reír.

La picaresca mirada
de algún chiquillo travieso,
o tal vez un dulce beso
sobre mi frente arrugada.
Material no quiero nada,
ya lo dije y lo repito,
tan sólo anhelo un poquito
de regalada ternura
cual del aire la frescura
que me llega despacito.

Mi corazón aguerrido
no vive de vanidades,
pero siempre en navidades
tiene su jardín florido.
También el vino servido
para entre amigos brindar
y al Niño Dios adorar
rogándole que las penas,
las propias y las ajenas,
se vayan a otro lugar.

Hoy les vengo a desear
unas fiestas muy amenas,
muy felices nochebuenas
y un año nuevo sin par.


Rahulig/16
DRDA


Imagen: Tunja, Boyacá.
De mi móvil.



domingo, 4 de diciembre de 2016

DIA, TRAS DÍA, LA VIDA





"Vivir el hoy, contemplar el atardecer y poder despertar mañana para ver un nuevo amanecer" (respondo sin vacilaciones) cuando algún conocido me ve por ahí deambulando, como si nada, con un a libreta en la mano y un lápiz sobre la oreja e intrigado me pregunta por mi proyecto de vida. A estas alturas del camino el secreto está en lo más simple, para qué tantos desvelos: ayer es pasado, hoy es presente y mañana será otra vez presente... el futuro es triste quimera, una ilusión pasajera. Al fin y al cabo, somos esclavos de nuestras propias ambiciones.

Paso lento es duradero, el correr cansa ligero.

QUIERO
(Variantes)

Quiero ver...
amaneceres azules
y crepúsculos dorados,
claveles entre abedules
y balcones adornados.

Trigales con amapolas
y rosas en los caminos,
barquitos sobre las olas
y caracoles cansinos.

Quiero oír...
el ruido de los riachuelos
y el suave viento al pasar,
la risa de los abuelos
y de la lluvia el sonar.

El canto de algún jilguero
y el latir de un corazón,
el grito del pregonero
y el eco de una canción.

Quiero estar...
en las montañas lejanas
y el las piedras del sendero,
en la luz de las mañanas
y en la flor del limonero.

En la paz de la llanura
y en el canto de los grillos,
en un bote con pintura
y en un juego de chiquillos.

Quiero ser...
el mesero, el conductor
y el cuidador en la noche,
el arriero, el profesor
y el mecánico de coche.

El labriego, el zapatero
y el cargador de maletas,
el técnico, el relojero
y el vendedor de paletas.

Quiero ser:
simplemente un ser humano
campesino o de ciudad,
  un ser humilde y mundano...
pero un hombre de verdad.


Rahulig/16
DRDA


Imagen: Paisaje de mi tierra.
Caminantes Belencito.



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