lunes, enero 28, 2013

CUANDO LA VIDA SE APAGA





Tal vez fue a comienzos de los años sesenta, no lo recuerdo bien, cuando mi tía Margarita y Don Enrique contrajeron matrimonio. Desde ese entonces, hasta hace unos pocos días, vivieron un amor incomparable. El lunes pasado, acompañamos al tío Enrique hasta su última morada; el Señor así lo quiso,  pero nos han quedado los recuerdos y el buen ejemplo de una vida sin tacha.


TRISTE ADIÓS

Tras largos años de quererse tanto
 la indescifrable muerte, los separa,
convirtiendo en penumbras noche clara
para tornar la dicha en desencanto.

Se aleja el ser amado y, entretanto,
el misterio cual tácita mampara:
oculta ese dolor que nos depara
la triste soledad que causa el llanto.

Pero... por qué llorar si aún florecen
en el trigal las bellas amapolas,
y en los campos la hermosa primavera

nos muestra las espigas, que se mecen,
  cual se mece una barca entre las olas...
con las brisas del tiempo que se fuera.


Rahulig/013
DRA


Imagen: Campo de amapolas


  

viernes, enero 18, 2013

VOLVIENDO DE VACACIONES





Por invitación, de mis queridas hermanas, estuve disfrutando de un agradable paseo por las llanuras del Meta en el oriente colombiano; tierra de gentes amables, clima caliente, exuberante vegetación, coloridos paisajes y hermosos amaneceres. Todo muy bonito, pero parece que las musas se quedaron por allá, porque no han querido asomarse a mi ventana y me tienen prácticamente abandonado a mi suerte, de puro milagro me salieron estos versos:


RAMILLETE 

Sin nada para escribir
me puse a contar estrellas
descubriendo en cinco de ellas
la razón de mi existir,
y miles de cosas bellas.

Un ramillete de flores
las cinco estrellas parecen,
lindas flores que embellecen
el jardín de mis amores
y a mi vida la engrandecen.

Una estrella y una flor
son casi la misma cosa,
porque una flor ruborosa
nos muestra el claro fulgor
de una estrella primorosa.

Así son mis cinco hermanas:
Alcirita, Teresita,
Betty, Lidya y Elvirita;
mis frescas flores humanas
cada cual la más bonita.

Su presencia es una mina
de amor, cariño y dulzura,
con gotitas de ternura
como grata medicina
que todos los males cura.

Gracias a Dios por tenerlas
junto a mi, para sentir,
que se hace grato el vivir
cada vez que voy a verlas
y disfruto de las perlas…
que me brindan al reír.





Rahulig/013
DRA


Imagenes:
Del álbum Familiar




Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador: con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.