domingo, octubre 28, 2012

CASI A PUNTO DE CAER





Tal cual esta vieja casona, que aún continúa en pie, a pesar de la ingratitud de los que alguna vez la habitaron: Así me encuentro yo, luchando contra viento y marea, tratando de sortear la tormenta e intentando llevar mi barca a puerto seguro, porque no figura dentro de mis planes irme a pique por culpa de la crisis, no la de de los sesenta años, sino la económica que me lleva por la calle del olvido y de la amargura.


MI LUCHA

Hace algún tiempo vengo
amenazando ruina,
pero en pie me mantengo
esto aún, no termina.

Es lo poco que tengo
una joya muy fina:
 mi sencillo abolengo
de extracción campesina.

Y, con él por bandera,
seguiré mi carrera
con pasión desmedida,

con vigor y templanza,
mientras haya esperanza...
no habrá causa perdida.


Rahulig/012
DRA


Imagen: Vieja casona
De mis fotgrafías




domingo, octubre 21, 2012

LA BOHEMIA, SIEMPRE AMIGA





Enredados en una vieja fotografía volvieron los recuerdos de aquella juventud, ya tan lejana. En ese entonces, mi guitarra era la fiel compañera y, la vida, una rumba. Viendo la imagen me parece que fue ayer, no puedo creer que desde aquellos días hayan pasado tantos años... por eso, hoy, nuevamente me pongo a cantar. Todavía arde mi pecho, algo queda del ayer.


MI VERDAD

No guardo malos recuerdos
ni remordimientos tengo,
no sé para dónde voy
tampoco de dónde vengo.

Los amores que me engañan
olvidados van quedando,
si un clavo saca otro clavo
otro amor vendrá cantando.

Aunque me gusta ser libre
respeto los compromisos,
para disfrutar la vida
no necesito permisos.

No tengo rabo de paja
pues de nada me avergüenzo,
a nadie le rindo cuentas
si desayuno, no almuerzo.

Soy feliz con las quimeras
y con los momentos buenos,
no sufro por mis problemas
me preocupan los ajenos.

No vivo en ningún lugar
porque si anido me amaño,
no caben en mi equipaje
la mentira ni el engaño.

Quien me quiera como soy
ha de ser que así lo quiere,
los golpes dan sacudones
pero la mentira hiere.

Soy, en resumidas cuentas
un bohemio soñador:
intentando ser poeta,
guitarrero y trovador.


Rahulig/012
DRA


Imagen: A los veintisiete
Del álbum familiar




domingo, octubre 14, 2012

CON DINERO Y SIN DINERO





"Amigo cuánto tienes, cuánto vales, principio de la actual filosofía", pregonaba el maestro Jorge Villamil en su canción, Oropel. Nada más cercano a la verdad, lamentablemente es así: Eres alguien cuando tienes, nadie cuando no tienes. Muchos de nuestros allegados se parecen a la sombra y se alejan cuando se oculta el sol de la prosperidad... Pero no me quejo, aún me quedan algunos Amigos sinceros y, en su grata compañía, será más fácil recorrer lo que me haga falta por andar.


MALA GENTE

Dónde están los que fueron mis "amigos",
los que estaban aquí, cuando el fracaso...
tocaba de sus puertas los postigos
y, de mi pan, les daba algún pedazo.

Dónde están, si ellos fueron los testigos,
 de tiempos cuando en alas de Pegaso...
volaban junto a mi, porque conmigo,
 vacío nunca estaba el porsiacaso.

Cuando tuve, les di lo que pidieron
y muchas atenciones recibieron,
pero al ver que no había prosperidad...

se fueron, cual la sombra que nos deja
cuando el sol en las tardes ya se aleja,
perdiéndose en la negra inmensidad.


Tristemente, es la verdad,
algunos te valoran mientras tienes
de dinero y salud: las dulces mieles.



Rahulig/012
DRA


Imágen:
Bajada de la red




domingo, octubre 07, 2012

EN LA ORILLITA DE UN RÍO





Prudencio encontró a la niña casi muerta de frío completamente sola y abandonada, acurrucada bajo un árbol de sauce, junto a la orilla del río. Le proporcionó abrigo, pero por más que insistió en saber quien era ella, no obtuvo respuesta satisfactoria. La niña estaba completamente perdida. Nunca se supo de dónde venía ni quienes eran sus padres ni, mucho menos, cómo había llegado hasta allí... Cielo, le dieron por nombre, y creció como una hija más en el hogar de sus benefactores.


OJOS AZULES

Una tarde caminando
por las riberas del río
vi a una niña que, llorando,
temblaba de tanto frío.

Me acerqué para mirarla
de cerquita y, preguntar,
si en algo podía ayudarla
y el por qué de su penar.

Azules eran sus ojos,
su piel blanca como nieve,
su pelo negro de abrojos
y por edad, tendría nueve.

Sin preguntarle quién era
la abrigué con mi gabán,
-¡Ay, Dios mío, si  pudiera,
comer un trozo de pan!

Amarga consternación
de un ángel abandonado,
en aquel triste rincón
de un paraje desolado.

La llevé para mi hogar
donde fue muy bien tratada,
de los padres, no hay que hablar,
nunca más se supo nada.

Hoy la niña es señorita
y, sigue corriendo el río,
 como aquella tardecita
cuando se moría de frío.

Su mirada es un lucero
e ilumina mi existir,
los ojitos que más quiero,
la razón de mi vivir.
  
Es Cielo, mi cielo entero,
cuando la veo sonreír.


Ragulig/012
DRA


Imagen: Río Cauca - Colombia
De la red



lunes, octubre 01, 2012

CASITAS DE MIS VEREDAS





Cada vez que salgo al campo me quedo extasiado mirando a la distancia los rojos tejados de las casitas que, cual si fueran parte de un pesebre, se ven, abajo, en las hondonadas que se forman entre cerro y cerro. Son casitas humildes, pero acogedoras, adornadas con flores de mil colores y habitadas por gentecita muy buen: mi gente colombiana y boyacense, la gente de mi tierra.


ENSUEÑOS

Casitas de mis veredas 
con patios llenos de flores, 
maticas y enredaderas 
de toditos los colores.

Ostentan techumbres viejas
y las paredes blanqueadas,
rojitas se ven sus tejas
por todas las hondonadas.

Casitas de mis veredas,
mis casitas tan bonitas,
con fogones de tres piedras
y ventanas chiquiticas.

Acogedoras, muy guapas,
con gentecita tan buena,
de café negro, zaparas
y agüitas de hierbabuena.

Casitas de mis veredas
hechas de tapia pisada,
alfombradas con esteras
y olor a tierra mojada.

Ojalá que Dios conserve
mis casitas tan hermosas,
para disfrutar por siempre:
Dalias, Jazmines y Rosas.


Rahulig/012
DRA


Imagen: Casita Campesina
Archivo particular




Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador: con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.