domingo, julio 29, 2012

RIGOBERTO URÁN





Nacido en Urrao, un pequeño pueblo del departamento de Antioquia, este valiente campesino colombiano proveniente de una humilde familia tuvo que trabajar desde muy niño para ayudar a su madre, debido a la muerte de su padre. Los constantes desplazamientos en bicicleta desde su casa al trabajo y, viceversa, fueron forjando sus piernas de campeón. Ayer Sábado 28 de Julio, logró en las olimpiadas de Londres, lo que ninguno de nuestros pedalistas había logrado en el ciclismo de ruta.


LA DE PLATA 

Un valiente campesino
de mi tierra colombiana
logró ayer en la mañana,
darle la vuelta al destino.

Pues, saliendo de la nada
logró quedar de segundo,
 ante los ojos del mundo
en la presente olimpiada.

Nadie hubiera imaginado
que un ciclista colombiano
diera tal golpe de mano
e hiciera su disparate.
Con un soberbio remate
y, pedaleando a la lata,
nos dio la noticia grata
de ganar con gran valor,
con coraje y pundonor:
¡una medalla de plata!


Rahulig/012
DRA


Imagen: Rigoberto y se medalla
El tiempo.com




domingo, julio 22, 2012

EL MAESTRO ENRIQUE OJEDA





El Maestro boyacense Enrique Ojeda Chaparro lleva más de setenta años, de los ochenta y tantos vividos, dedicados a la pintura y la escultura. Después de viajar por casi todo el mundo y de pasar su vida entera en el ejercicio del arte, hoy se encuentra enfermo y abandonado a su suerte. No puedo explicarme como un hombre tan ilustre pueda terminar así, qué tristeza. Las entidades culturales lo olvidaron, los amores se acabaron, los hijos se marcharon y muchos amigos ya no están como antes. Duele, pero tristemente es la verdad... cosas de la tan humana ingratitud.


OCASO

¿Quién pintará por mí, cuando ya viejo
no pueda sostener ningún pincel,
 y quede mi paleta cual trebejo
perdida tras el ido tiempo aquel?

¿Quién labrará por mí, cuando mis manos
no puedan las figuras esculpir,
y se queden las cosas que soñamos
ocultas en la roca sin pulir?

¿Quién andará por mí, cuando mis pies
cansados ya no puedan avanzar,
y pensando en lejanos horizontes
no haya razones para continuar?

¿Quién cantará por mí, cuando mi voz
en mi pecho se quede atragantada,
y las dulces canciones de los dos
ya no se oigan en cada madrugada?

¿Quién leerá por mí, cuando mis ojos
las letras ya no puedan contemplar,
y queden solamente los despojos
de miradas cansadas de soñar?

¿Quién rezará por mí, cuando mi vida
se extinga como llama en el candil,
y mi muerte sea el punto de partida
hacia el viaje que nunca tendrá fin?

¿Quién será mi consuelo en el después,
quién será mi bordón en el camino,
quién estará conmigo en la vejez?
¡Tan sólo mi suerte y mi destino!

No todo es sufrimiento en esta vida,
hay dulce placidez en mis visiones:
cualquier dolor con el  morir se olvida
y se olvidan, también, las decepciones.


Rahulig/012
DRA


Imagen: En el estudio
Archivo particular





viernes, julio 20, 2012

LA NUEVA INDEPENDENCIA






Yo quiero para mis hijos, para mis nietos y en fin, para las futuras generaciones, un país maravilloso en el cual se pueda vivir, pero vivir de verdad: Que haya justicia social y armonía; que los adultos tengan trabajo; que los niños puedan reír, cantar, jugar y soñar; que el sol salga para todos y que vivamos en paz bajo nuestro propio cielo. Ya es hora de que obtengamos una nueva independencia, esta vez, no del yugo extranjero… Sino de las pesadas cadenas nos hemos atado al cuello.


  COLOMBIA MÍA

A mi me gusta Colombia
por ser mi patria querida,
porque vivir lejos de ella
es callejón sin salida.

Por la exuberante gracia
de sus montañas y ríos,
porque sus lindos paisajes
deleitan los ojos míos.

A mi me gusta Colombia
por su gentecita buena,
porque sonríe alegremente
aunque le agobie la pena.

Por los tres bellos colores
de su preciosa bandera,
porque deseo que me arropen
con ellos cuando yo muera.

A  mi me gusta Colombia
y, la quiero de verdad,
pero grande, soberana
y plena de libertad.

Echándole florecitas
duraría toda la vida,
gritando a todo pulmón:
¡Viva mi patria querida!


Rahulig/012
DRA


Imagen: Pablito y bandera
Del blog Kairos





domingo, julio 15, 2012

AMOR DE VERANO





En los tiempos anteriores, me gustaba pasar las vacaciones en alguno de los muchos pueblitos que tiene mi tierra querida. Eran pueblos asentados en medio de verdes montañas y exuberantes paisajes que, invitaban al descanso y al disfrute de la tranquilidad reinante en esos lugares. En una calle cualquiera, de un pueblito cualquiera, sucedió la historia que hoy les cuento:


LA CITA

En una calle desierta
por la que un día pasé,
encontré una puerta abierta
y al interior avancé.

El bar estaba en penumbras,
 pero pude contemplar
a una mujer en las sombras,
casi a punto de llorar.

Al verla sola en la mesa
 a su lado me acerqué,
le pregunté con franqueza:
¿compartimos un café?

Me miró desprevenida
y al quererla saludar,
vi en su mirada perdida
dos ojos color de mar.

Si usted gusta caballero
compartamos el café,
retirándome el sombrero
frente a ella me senté.

Entre tazas y copitas
nos pusimos a charlar,
recordando nuestras cuitas
escuchando aves cantar.

Desde entonces cada año
regreso al mismo café,
a esperarla en el escaño
donde aquel día me senté.

Llega ella, muy bonita,
  con una flor en la mano...
los dos cumplimos la cita
sin faltar, cada verano.


Rahulig/012
DRA


Imagen: La calle veintidós
De mis fotografías




domingo, julio 01, 2012

LA TIERRA HERIDA





Paz de Río, mi querido pueblo natal, ha ostentado por años el título de Capital Minera de Colombia, pero ésto es solamente una vana ilusión... la minería solamente ha dejado una tierra herida de muerte, deforestada y sin fuentes de agua, laderas inestables que amenazan con derrumbes y avalanchas potencialmente peligrosas, ríos contaminados y parcelas abandonadas. Lentamente, Paz de Río está muriendo: por culpa de la avaricia empresarial, de la indiferencia social y del abandono estatal.


AL PUEBLO MÍO

De un monte recostado en su ladera
está mi pueblo, junto a un manso río;
envuelto entre la bruma del hastío,
  sufriendo en su desdicha y a la espera...
de que se acabe el sufrimiento impío.

La infame avaricia de los hombres
buscando la riqueza, sin medida,
en las entrañas de mi tierra herida
  sepulta la esperanza de los pobres...
bajo los restos de su propia vida.

De aquel valle, antaño tan florido,
y del cantar de sus aguas cristalinas:
solamente se pueden ver las ruinas
  que marcan la desgracia del olvido...
entre los socavones de las minas.

Bajo nubes de polvo y chimeneas
agoniza mi pueblo lentamente;
muriendo sin remedio, tristemente,
  como muere la lumbre de las teas...
en el fondo de la oquedad silente.

Allá en tus lares junto a la ribera
un árbol plantaré, cerca del río,
y al final de mi triste desvarío
  debajo de sus ramas, cuando muera...
morar eternamente, pueblo mío.

¡Ay, pobre suerte de la raza humana
cuando acabemos todo lo creado,
sin valorar lo que nos ha brindado
  el Hacedor del hoy y del mañana...
que murió por amor, crucificado!


Rahulig/08
DRA


Fotografía: Panorámica de Paz de Río
Archivo particular



Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador: con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.

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